Hoy hace 44 años nuestro corresponsal estaba en …
La Habana, cuando se promulgó la Ley de Reforma Agraria
17 de mayo de 1959
¿Cuba se encamina hacia el socialismo?
Es la pregunta que muchos se hacen, no sin temor, en vista de las medidas dispuestas por el gobierno revolucionario desde que asumió a comienzos de año. Acaba de promulgarse una ley llamada de Reforma Agraria, que puede resultar la gota que desborde el vaso, en la medida que expropia las tierras cultivables para repartirlas entre los campesinos pobres y asalariados rurales.
El gobierno encabezado por Fidel Castro, un abogado guerrillero que derrocó a Fulgencio Batista, gozaba hasta hoy de las simpatías del mundo occidental. Los países europeos, los Estados Unidos y las naciones demócratas en general veían con buenos ojos a estos jóvenes y barbados idealistas sublevados contra un régimen emblemáticamente dictatorial en el que imperaba la corrupción más descarada.
Pero daría la impresión de que esta revolución no está dispuesta a detenerse en reformas políticas o en terminar con la corrupción, sino que se propone introducir cambios profundos en la sociedad. La ley promulgada hoy establece que las grandes haciendas cubanas o extranjeras serán expropiadas, permitiéndose a sus propietarios conservar una pequeña extensión de tierra cultivable; por el resto, se les compensará con bonos nacionales emitidos por el Banco de Cuba a cuyo frente está el médico argentino Ernesto Guevara. Los beneficiarios de esta Reforma Agraria recibirán en promedio unas 32 hectáreas, al tiempo que serán asistidos con herramientas, insumos y asesoramiento técnico.
En un bodegón de La Habana vieja donde nuestro corresponsal bebía mojito y departía con colegas, un conjunto de música tradicional cubana entonaba un son cuyo estribillo dice: «Pero la reforma agraria va, de todas maneras va…». *
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