Kirchner es la continuidad de Duhalde, afirma Brasil

El "favorito" de Lula

Así lo informó ayer una fuente de la Cancillería brasileña a un grupo de periodistas, luego de la reunión entre Lula y su colega boliviano, Gonzalo Sánchez de Lozada.

La fuente señaló que Lula prefiere a Kirchner porque «implicaría una continuidad del gobierno de Eduardo Duhalde».

«Nos parece que Duhalde arregló una situación interna caótica y, además, planteó una tregua en todas las disputas comerciales entre Argentina y Brasil», precisó.

En cuanto al rival de Kirchner, el ex presidente Carlos Menem (1989-1999), el funcionario sostuvo que «en las últimas semanas moderó su discurso sobre la relación bilateral, por lo cual no habrá problemas si gana la elección».

Lula llamó ayer de mañana por teléfono a Duhalde para felicitarlo por la corrección de la elección del domingo.

Menem venció la elección presidencial por un escaso dos por ciento de ventaja sobre Kirchner, pero estuvo lejos de la mayoría que le hubiera permitido evitar una segunda vuelta. Kirchner es el candidato oficialista y cuenta con el aval del presidente Duhalde.

Menem promete volver

El ex presidente argentino Carlos Menem (1989-1999) encara el balotaje con la fuerza de haber sido el más votado el domingo y la promesa del regreso a la estabilidad de los 90, pero perjudicado por un difícil pasado judicial y la herencia social que dejaron sus reformas neoliberales.

«Sigo invicto», fue lo primero que dijo Menem (72 años) a colaboradores suyos, en el comando central del hotel de Buenos Aires donde esperaba las encuestas a boca de urna que anticiparon su ventaja el domingo.

Pero la diferencia de 2,5 puntos que lo separó de otro peronista, el gobernador de Santa Cruz (sur), Néstor Kirchner, el delfín de su archienemigo, el presidente Eduardo Duhalde, no le alcanzó para evitar la segunda vuelta.

Carlos Menem cosechó 4,6 millones de votos, el 24,3%, sobre Kirchner, que sumó 4,2 millones y el 21,9%, en los comicios más reñidos que se recuerden.

El político argentino que nunca perdió una elección desde que ganó la gobernación de su natal provincia de La Rioja (noroeste) hace 30 años, deberá dirimir la presidencia con otro peronista, pero de posturas antagónicas.

«Voy a sacar al país del desastre. La segunda vuelta será un paso formal, nada más», dijo Menem a la prensa. Pero en sus filas no cayó tan bien el veredicto de las urnas, pues esperaban una victoria en primera ronda o una diferencia más holgada.

El ex mandatario, ahora de la mano de su glamurosa mujer chilena Cecilia Bolocco y un hijo en camino, no dejó pasar la oportunidad para recalcar que hace 16 meses estaba preso. Menem estuvo 167 días detenido en una casa de fin de semana.

Según Menem, haber estado recluido como presunto jefe de una banda de traficantes de armamento a Ecuador y Croacia durante los años 90 fue una injusticia atribuible a una maniobra política para destruirlo y destruir su imagen.

Pero la libertad no la consiguió por la vía del juicio sino por una decisión de la Corte Suprema, que anuló lo actuado por la Justicia de primera y segunda instancia.

La Corte que dejó libre a Menem y lo rehabilitó para la vida política está compuesta por una mayoría de miembros que el propio ex presidente nombró durante su gobierno, y que dictaron decenas de sentencias que lo favorecían.

Las denuncias contra la Corte y otros magistrados derivaron en pedidos de juicio político a sus miembros. Pero el Parlamento los archivó el año pasado en una polémica sesión.

«Voy a reactivar el mercado interno», promete Menem, quien está asesorado en el tema por economistas liberales ortodoxos como Pablo Rojo o Diego Estévez. Pero durante su gestión el desempleo se duplicó hasta alcanzar un récord de 18,4%.

Mientras Menem producía fabulosos ingresos fiscales por la venta de los bienes del Estado, como el petróleo, el gas, la energía y los ferrocarriles, una mayoría de los argentinos disfrutaba el ‘boom’ económico del tipo de cambio fijo que generó la ilusión de que un peso podía valer un dólar para siempre.

Pero la desindustrialización, la apertura de la economía y una frenética especulación financiera arrojaron a la larga a la pobreza a millones de personas.

Menem tiene ahora elevadas tasas de rechazo para la segunda vuelta, según las encuestas, pero su capacidad para tejer alianzas y mostrarse con su mejor cara frente a la sociedad obliga a los analistas a considerarlo con posibilidades. *

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