Venezuela quiere ingresar al Mercosur
«Si el ALCA no funciona porque no se toman en cuenta los mecanismos que lo harían inviable (revisión de subsidios agrícolas en países ricos y mecanismos de compensación para los pobres), modestamente desde Venezuela hemos comenzado a diseñar y discutir otro mecanismo de integración, lo que hemos llamado ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas)», declaró Chávez este sábado.
Chávez, de 48 años y que se declara defensor de los ideales del héroe de la Independencia Simón Bolívar y de la integración sudamericana, se comprometió el viernes con Lula a impulsar el ingreso de Venezuela al Mercosur y concluir la negociación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) con ese bloque.
El ministro de Comercio, Ramón Rosales, afirmó que aspira a ingresar al Mercosur aún en 2003.
Sin embargo, Chávez indicó que esas negociaciones, que reconoció no se han concretado en años, «no bastan».
«La CAN es un mecanismo anacrónico, se hizo en aquellas décadas cuando primaba la versión neoliberal de la integración», subrayó. Un ejemplo que podría tener la integración que propone es «que en el año 2008 no haya ningún niño en la calle en Sudamérica».
Chávez dedicó el sábado a reunirse con empresarios brasileños, cuyas empresas tienen algunas de las mayores obras en Venezuela, como el segundo puente sobre el río Orinoco. Los empresarios aspiran a llevar a 2.000 millones de dólares el comercio binacional en 2003, y a 3.000 millones en 2004, informó a AFP el presidente de la Cámara Venezolana Brasileña de Comercio e Industria, José Francisco Marcondes. En 2002 el comercio cayó a 1.400 millones.
«Estamos abriendo un portafolio grandísimo para invertir en Venezuela», aseguró el presidente del Banco Nacional de Desarrollo, Nelson Merentes.
El grueso de la visita de Chávez a Recife (nordeste de de Brasil) fue su encuentro con Lula, al que el venezolano llevó una nutridísima representación de su gobierno, con los principales ministros, diputados y empresarios.
Aunque con historias diferentes –Lula, iniciado en la política como líder sindical y fundador del mayor partido de izquierda de Brasil, y Chávez en una intentona golpista en 1992 y posteriormente victorioso en las elecciones con una propuesta de «revolución bolivariana»–, ambos presidentes reconocieron semejanzas.
Lula manifestó que ambos enfrentan el desafío común de gobernar, con «visión y mano reformadoras, países marcados por profundas desigualdades económicas y sociales».
Lula y Chávez, que se conocen desde 1995, se llamaron de amigos, expresaron coincidencias en política internacional y la voluntad de unificar posiciones frente a la Organización Mundial del Comercio y el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas).
Pero al mismo tiempo reconocieron que «hay mucho más por hacer» para aumentar la relación bilateral. En lo concreto, quedó pendiente ultimar un financiamiento del oficial brasileño Banco de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para las exportaciones, por 1.000 millones de dólares, y quedó firmado un Protocolo de Intenciones base de cooperación entre las gigantes petroleras Petrobras y Pdvsa.
Un proyecto es construir una refinería, seguramente en el norte de Brasil que tiene menos capacidad de refinación, que podría tener capacidad de procesar 200.000 barriles diarios de crudo pesado brasileño y venezolano, informó el presidente de Pdvsa, Alí Rodríguez, este sábado.
Brasil y Venezuela impulsaron las relaciones bilaterales y proyectos conjuntos como el abastecimiento eléctrico del norte brasileño y una carretera de conexión durante los gobiernos del predecesor de Chávez, el socialcristiano Rafael Caldera (1994-98); y de Lula, el socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1994-2002). *
Compartí tu opinión con toda la comunidad