Bush prepara a EEUU para guerra
«Consultaremos, pero que no haya malentendidos: si Saddam Hussein no se desarma totalmente, por la seguridad de nuestro pueblo y por la paz del mundo, lideraremos una coalición para desarmarlo», prometió Bush ante una sesión conjunta del Congreso, en un mensaje considerado como la declaración de política general de la Presidencia estadounidense.
Aseguró que Washington buscará el apoyo de sus aliados si es necesario desarmar a Irak por la fuerza, pero afirmó que «el curso de esta nación no depende de las decisiones de otros».
El mandatario estadounidense indicó que Estados Unidos pedirá al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se reúna el 5 de febrero para considerar el tema, cuando el secretario de Estado, Colin Powell, presentará al Consejo «información e inteligencia sobre el programa de armas ilegales de Irak, sus intentos para esconder esas armas de los inspectores y sus lazos con grupos terroristas» como la red Al Qaeda de Osama bin Laden.
«Saddam Hussein ayuda y protege a terroristas, incluidos miembros de Al Qaeda», aseveró, y pidió a los estadounidenses que se imaginen qué pasaría si los 19 pilotos del aire que protagonizaron el 11 de setiembre del 2001 los ataques terroristas en Nueva York y Washington fueran ahora armados por Hussein.
«Haremos todo lo que esté en nuestro poder para asegurarnos de que ese día nunca llegue», indicó Bush.
«El dictador iraquí no se desarma, sino que, por el contrario, está engañando», insistió el mandatario, y reveló que Washington tiene pruebas de que miles de funcionarios de seguridad iraquíes esconden materiales y documentos de los inspectores de la ONU.
Mientras decenas de miles de tropas estadounidenses continúan llegando al Golfo Pérsico para una eventual invasión de Irak en su mayor despliegue en el extranjero desde la guerra del Golfo en 1991, Bush sostuvo que el «brutal dictador» de Irak «ha mostrado un total desprecio por la ONU y por la opinión mundial».
Si bien la amenaza es nueva, el deber de Estados Unidos es conocido, afirmó el mandatario, recordando que a lo largo del siglo XX «las ambiciones de hitlerismo, militarismo y comunismo fueron derrotados por la voluntad de pueblos libres, por la fuerza de grandes alianzas y por el poderío de los Estados Unidos de América».
Bush volvió a hacer referencia a Irán y Corea del Norte, a los que había unido a Irak en un «eje del mal» en su anterior discurso sobre el estado de la Unión, aunque esta vez admitió que «diferentes amenazas requieren diferentes estrategias».
El gobierno iraní «reprime a su gente, busca armas de destrucción masiva y apoya el terrorismo», sostuvo, mientras acusó a Corea del Norte de «engañar al mundo» cuando prometió no desarrollar armas nucleares en los 90, y le advirtió que «Estados Unidos y el mundo no se dejarán chantajear».
Deseoso de mostrar a los estadounidenses que los asuntos domésticos le preocupan, Bush dedicó la primera mitad de su discurso a sus planes para reactivar la economía estadounidense con un paquete de estímulo de 674.000 millones de dólares a 10 años, y urgió a los legisladores a hacer permanentes y efectivas este año las reducciones de impuestos fijadas para 2004 y 2006.
«Nuestro primer objetivo es claro: debemos tener una economía que crezca lo suficientemente rápido como para emplear a cada hombre y mujer que busca trabajo», sostuvo.
El crecimiento económico estadounidense ha bajado a una tasa anual de 1,37% del PIB o menos en el cuarto trimestre. Empresas estadounidenses eliminaron 101.000 empleos en diciembre, y el desempleo está estancado en 6,37%. *
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