Anulan internas en el peronismo: todos los candidatos presidenciales podrán usar sus símbolos

Victoria de Duhalde sobre Menem

El menemismo, que participó del cónclave, se retiró momentos antes de la votación al verificar que era inútil seguir argumentando en su demanda de que se realicen las internas donde supone poder ganarlas. Pero algunos dirigentes de ese sector participaron de la votación aunque sufragando en contra de la posición mayoritaria

El congreso se realizó a pesar que el jueves la jueza federal María Servini de Cubría, que ejerce funciones electorales, había prohibido que el evento habilitara la participación de todos los precandidatos por considerarla «inconstitucional». Pero el duhaldismo apeló la decisión, suspendiéndose así ese fallo, y siguió adelante con sus objetivos que tienden a mellar las posibilidades de que Carlos Menem pueda llegar nuevamente a la casa rosada.

En principio si los tribunales no declaran nulas las decisiones del congreso, irán como candidatos Menem, el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, que tiene el respaldo de Eduardo Duhalde y el ex presidente (efímero), Adolfo Rodríguez Saá.

Recaudos antimenem

Los congresales del espacio no menemista, que no son solamente los duhaldistas, abrieron el paraguas: si los tribunales, acaso la propia Corte Suprema, no permite que puedan ir como candidatos los tres dirigentes «más representativos», como fueron calificados Kirchner, Rodríguez Saá y Menem, la fórmula partidaria será designada por una Comisión de Acción Política que integran los gobernadores peronistas, los titulares de los distritos partidarios y jefes de bloques parlamentarios. En ese ámbito, Duhalde tiene mayoría.

De esta manera el congreso del PJ sale al cruce de cualquier maniobra de Menem de autoconsagrarse pretendiente por el Partido Justicialista. Menem y Juan Carlos Romero son los únicos inscriptos para las ahora anuladas elecciones internas del 23 de febrero. Precisamente ayer vencía los plazos de inscripción para ese fallido objetivo.

Para darle mayor fuerza a las resoluciones del congreso, el gobierno impulsará en el Parlamento una modificación a le ley electoral, permitiendo esa participación compartida bajo los símbolos de un partido, conocida como de «neolemas», que no acumula los votos en las generales, por impedirlo la carta magna.

Menem tiene como última carta su influencia en amplios sectores de la justicia. La jueza Servini es conocida por su amistad con el ex mandatario y ya se sabe que en la Corte Suprema el menemismo tiene una marcada fuerza.

Duhalde, que no participó del congreso por encontrarse en Davos, consiguió avanzar en su proyecto para tratar de imponer un delfín, Kirchner, e impedir a Menem y Rodríguez Saá alzarse con una victoria electoral. En su visión, serán dos los peronistas que irán al segundo turno si ninguno reúne el 45% de los sufragios que reclama la Constitución Nacional.

El Presidente supo negociar con no menemistas que no comulgan totalmente con él, para que participaran de la asamblea aunque sufragaran en contra de lo aprobado porque pidieron elecciones internas como reclamaba Menem. Y éste seguirá haciéndolo, aunque en los tribunales ya que no tiene suficiente fuerza como para movilizaciones de masas.

Había amenazado con ello y por eso el estadio donde se hizo la reunión, en Lanús, estuvo vigilado por casi 700 policías. Los incidentes fueron menores cuando el menemismo sé retiró de la asamblea.

Aunque vagamente, se planteó en la asamblea que en el fondo se estaban discutiendo proyectos diferentes de país. Un congresal resaltó que ese debate no se hizo en el momento que el peronismo perdió las elecciones ante la Alianza en 1999.

Acuerdo con el FMI

La buena noticia que Duhalde recibió en Davos, Suiza, fue acompañada por la aprobación en Washington de un miniacuerdo con el FMI. Es mínimo porque durará sólo ocho meses –para facilitar la transición por presión de los países del G7–, pero no aporta fondos frescos: solamente reprograma deudas con el Fondo por 6.800 millones de dólares y unos cinco mil millones con el Banco Mundial y el Banco Interamericano.

El staff del FMI firmó a desgano porque su informe fue muy crítico por el rumbo de la economía argentina. Pero para Duhalde es una pequeña victoria, aunque en marzo deberá vérselas con los auditores del DMI que verificarán el cumplimiento de lo acordado.

Quedan pendientes muchas cosas. *

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