Propuestas de Meirelles no caen bien entre radicales del PT

Lula se compromete con una rigurosa política de ajuste

 

El futuro presidente del Banco Central de Lula, Henrique Meirelles, hombre del mundo de las finanzas que en los últimos seis años presidió el BankBoston, fue aprobado por la Comisión de Asuntos Económicos del Senado la noche del martes, con la promesa de una política monetaria con los rigores que exige el mercado.

Meirelles se comprometió a dirigir el Banco Central sin influencia política y norteado por una lucha «implacable» contra la inflación, el requisito número uno del Fondo Monetario Internacional (FMI), históricamente repudiado por el partido del líder izquierdista Lula.

Precisamente debido al aumento de la inflación que más que doblará la meta máxima oficial de 5,5% para 2002, el comité de Política Monetaria del Banco Central decidió este miércoles aumentar de 22 a 25% la tasa básica de interés, en su última reunión bajo el mandato del presidente Fernando Henrique Cardoso. Hace un año, el programa de gobierno del PT se declaraba «opuesto al monitoreo de carácter monetarista y ortodoxo del FMI», la entidad que le proporcionará al gobierno de Lula un valioso paquete de 24.000 millones de dólares para enfrentar la difícil coyuntura.

Ese mismo programa posteriormente reformado proponía «una ruptura con el actual modelo económico, fundado en la apertura y desregulación radicales de la economía y en la subordinación a los intereses y humores del capital financiero».

Lejos de esos idearios, el futuro presidente del Banco Central de Lula defendió el mantenimiento del libre cambio, la autonomía de la entidad, períodos fijos para el ejercicio de su directiva y la continuación del sistema de metas de inflación.

Las propuestas de Meirelles no caen bien en las alas radicales del PT, pero el partido hizo prevalecer la disciplina. Tras afirmar que votaría contra la designación del banquero, la senadora Heloisa Helena abandonó la comisión, entre lágrimas, para evitarle al PT un voto contrario a Meirelles.

«El buen desempeño de Meirelles en la comisión del Senado, la demostración de control dada por el PT con la salida de la senadora y las declaraciones positivas de Meirelles y del (futuro ministro de Hacienda, Antonio) Palocci respecto a la autonomía del Banco Central y el compromiso con la responsabilidad fiscal, ayudan a mejorar las expectativas de los mercados», evaluó la consultora Tendencias.

«Tendremos una política fiscal muy determinada», corroboró este miércoles en entrevista televisiva el médico Antonio Palocci, ex trotskista y principal portavoz de la política moderada del presidente electo que coordinó el programa de gobierno del PT, reformado en su totalidad para combatir los temores del mercado frente a la victoria de Lula, que sumergieron al país en una grave turbulencia financiera con la devaluación de 40% de la moneda.

Aunque el izquierdista Lula ha continuado prometiendo un nuevo modelo económico para Brasil, Palocci garantizó que tras la rigurosidad de la transición, «no se intentará cambiar el modelo de responsabilidad fiscal».

Brasil enfrenta una coyuntura de crecimiento económico moderado, turbulencia financiera, inflación en alza, una deuda pública que representa más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) y elevado déficit social.

«El primer año de gobierno será difícil, de mucha austeridad», aseguró el futuro ministro de Hacienda. *

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