Nuevos refugios para el equipo de expertos

Intensa inspección de la ONU en Irak

El portavoz de la ONU en Bagdad, Hiro Ueki, se negó a confirmar la cifra de cinco misiones, establecida a partir de informes de corresponsales y de fuentes iraquíes, pero admitió que la jornada del martes fue la más intensa desde que se reiniciaron las inspecciones, el 27 de noviembre pasado.

«Tenemos un buen número de equipos en el terreno, pero no puedo decirles cuántos», declaró a la AFP.

Los equipos de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de la ONU (Unmovic) y los de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) abandonaron como de costumbre su cuartel general en el Hotel Canal en Bagdad alrededor de las 5.30 GMT.

Ueki anunció igualmente la llegada el martes a Bagdad de nuevos refuerzos.

«Tenemos un importante contingente de la Unmovic que llegó hoy», indicó. Agregó que su número llegaría a unos 25. Anteriormente, la ONU había indicado que el número de sus expertos alcanzaría un centenar antes de fines de año.

Según fuentes concordantes, los expertos de la AIEA se dirigieron este martes al lugar de inspección más alejado de Bagdad desde que reiniciaron su misión, en Al-Qaim, a unos 400 km de la capital.

Las instalaciones de Al-Qaim, en la frontera con Siria, eran utilizadas antes de la Guerra del Golfo en 1991 para la extracción del uranio. Estas están sometidas al control permanente de la AIEA desde la primera misión de desarme de la ONU en Irak, de 1991 a 1998.

Otro equipo de la AIEA inició una inspección de las instalaciones de Al-Furat, a unos 50 km al sur de Bagdad, donde Irak había instalado centrifugadoras que forman parte del proceso de enriquecimiento del uranio.

Un tercer equipo de expertos nucleares volvió por tercera vez al complejo de Tuwaitha, al sur de Bagdad, que antes de la Guerra del Golfo fuera el centro neurálgico de la investigación nuclear.

En 1981, Israel bombardeó el lugar para destruir un reactor en construcción.

Al mismo tiempo, inspectores de la Unmovic se dirigieron a un laboratorio en Bagdad donde según sospechas de los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos se habría reiniciado la producción de sustancias prohibidas.

Antes de 1991, el laboratorio de Amariya, en los suburbios de Abú Gharib, había sido utilizado para investigaciones asociadas a las armas bacteriológicas. En un reciente informe, los servicios británicos revelaron que el laboratorio había aumentado su capacidad de almacenamiento.

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) hizo la misma constatación, agregando que esas nuevas instalaciones eran ampliamente superiores a lo que los iraquíes necesitan para una utilización civil normal.

Otros inspectores de la Unmovic volvieron a instalaciones en Bagdad que ya habían visitado la semana pasada en el barrio de Waziriya. Esas instalaciones estaban especializadas en el perfeccionamiento de misiles Al-Hussein, de un alcance de 650 km.

Luego de la Guerra del Golfo, los iraquíes pudieron desarrollar su misil Al-Sumud de corto alcance (150 km), pero Estados Unidos y Gran Bretaña aseguran que Bagdad ya superó ese radio en 40 km y sigue estudiando proyectiles capaces de amenazar a sus vecinos. *

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