POCO PARA FESTEJAR

Uruguay es uno de los países de América Latina decididamente remisos a la cuotificación de cargos electivos. En abril de 2009 se promulgó la Ley Nro. 18.476 que la estableció en términos de no más de dos candidatos del mismo sexo en cada terna de titulares y de suplentes, pero con aplicación restringida a las elecciones internas que se celebraron en junio pasado, difiriendo hasta 2014 y por única vez su utilización en elecciones nacionales.

En las internas, y pese a que su aplicación fue minimalista en la inmensa mayoría de las listas, los resultados fueron evidentes: el número de convencionales mujeres de los principales partidos con representanción parlamentaria aumentó. En el Frente Amplio pasó de 22.2% en 2004 a 34.4% en 2009; los guarismos para el Partido Nacional fueron de 12% a 26.4% en las mismas oportunidades y los del Partido Colorado de 15 a 29.8%. La excepción, aunque con poca significación, fue el Partido Independiente, donde se perdió algo más de un punto: de 40.2% en 2004 a 39% en 2009.

Con crecimiento pero sin siquiera completar tercios, el resultado fue evaluado como demostrativo de la eficacia de las medidas de acción positiva para estimular una mayor presencia de mujeres en los lugares de decisión.

Igualmente, la tan poco generosa apertura de espacios para las mujeres que se permitieron los partidos políticos, hizo presagiar que no habría mayor incremento de su presencia parlamentaria como resultado de las elecciones 2009. Y el pronóstico se cumplió.

Con 15 legisladoras en 130 bancas, contando ambas cámaras, en la legislatura que termina Uruguay apenas traspasa el umbral del 11% de representación parlamentaria femenina, de las más bajas de América Latina, cuyo promedio ronda el 21% (en gran medida como consecuencia de la implementación de leyes de cuotas en la región). A nivel mundial, nuestro país rankea en el lugar número 93.

 

MAGRO 13%

A partir del escrutinio primario de los comicios del pasado 25 de octubre y con necesarias imprecisiones producto de que no se dispone de toda la información necesaria, se puede adelantar que habrían obtenido una banca cuatro mujeres en el Senado y 13 en la Cámara de Representantes, entre todos los partidos allí representados: apenas un 13% del total.

Al menos dos puntos más de su antecedente para 2005-2009, pero infinitamente menos de lo que correspondería a la realidad demográfica del país, de la que la población femenina constituye el 52%.

Las senadoras confirmadas hasta el momento son cuatro, todas frenteamplistas. Tres de ellas retienen sus actuales bancas y una es de nuevo ingreso. Las primeras son Lucía Topolansky (609), Mónica Xavier (90) y Susana Dalmás (2121); la cuarta es Constanza Moreira (609). Habrá una menos que en 2004, porque si bien se suma Moreira, no estarán Margarita Percovich ni Marina Arismendi. Si Luis Alberto Lacalle resultara electo presidente en noviembre, Ana Lía Piñeyrúa ingresaria al Senado para suplirlo.

A la Cámara de Representantes se estima que llegarán: por el Frente Amplio, Ivonne Passada y Susana Pereyra (609), Graciela Cáceres (609, Río Negro), Patricia Ayala (609/1001, Artigas), Daniela Paysee (2121), Daisy Tourné y María Elena Laurnaga (90); por el Partido Nacional, Ana Lía Piñeyrúa (71, que supliría al senador electo Gustavo Penadés), Verónica Alonso (33) y Adriana Peña (Alianza Nacional, Lavalleja); por el Partido Colorado, Alma Mallo (Vamos Uruguay), Graciela Matiaude (Vamos Uruguay, Canelones) y Cecilia Eguiluz (Vamos Uruguay, Salto, quien suplirá al senador electo Germán Coutinho). Con excepción de Passada, Paysee, Tourné, Piñeyrúa y Peña, las demás acceden al Poder Legislativo por primera vez.

Si el ganador de la segunda vuelta electoral fuera José Mujica, podria ingresar a Diputados Berta Sanseverino, suplente de Enrique Pintado, quien tomaría en el Senado el lugar del vicepresidenciable Danilo Astori.

 

RENOVACION

Entre las ?caras nuevas? está la actual edila de Artigas Patricia Ayala, quien obtuvo en ese departamento un 26.52% de los votos frenteamplistas, con la lista 6091011.

La politóloga socialista María Elena Laurnaga es docente e investigadora del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República. Se ha especializado en política municipal y asesora a diversas organizaciones y gobiernos muncipales en políticas públicas de género, infancia y adolescencia.

Otras ?caras nuevas? se encuentran entre las representantes por el Partido Colorado, que en la legislatura anterior no tuvo legisladoras.

Alma Mallo tiene 30 años de trayectoria política en Acción Batllista. Fue edila departamental por Montevideo de 2000 a 2005. Es miembro el Comité Ejecutivo, convencional nacional y departamental del Partido Colorado.

Graciela Matiaude integra la agrupación ?Vamos Canarios con Pedro? de Canelones. De 2002 a 2005 fue miembra de la Junta Departamental de Drogas, presidiéndola de 2004 a 2005. Es convencional nacional y departamental desde 2004 e integra la Comisión de la Mujer.

Cecilia Eguiluz tiene 35 años y una hija. Estudiante avanzada de Derecho con 10 años de actuación en la Junta Departamental de Salto, su trayectoria política se inició como dirigente del Foro Universitario, continuó en la Departamental José Batlle y Ordóñez desde donde fundó con Germán Coutinho la agrupación ?Batllistas para Siempre?, cuya expresión electoral es la lista 115. Integra el Comité Ejecutivo Departamental y es convencional nacional del Partido Colorado.

 

PORFIADA TENDENCIA

Además de los posibles cambios al cabo del escrutinio definitivo, futuros movimientos hacia el Poder Ejecutivo u otros puestos de responsabilidad dentro de la estructura del Estado pueden variar en más o en menos los resultados antedichos. En cualquier caso, no cambiará lo sustantivo de la realidad: las elecciones de 2009 no trajeron avances significativos para las mujeres en materia de representación parlamentaria.

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