La oferta partidaria sobre sistema de cuidados

El cuidado de las personas dependientes fue hasta ahora un tema invisibilizado dentro de cada hogar, donde quedó a cargo de las mujeres por mandato cultural, sin importar la voluntad y posibilidades de las mismas al respecto.

Uruguay está experimentando su segunda transición demográfica, algunas de cuyas características son un creciente envejecimiento de la población, cambios de las familias en su tamaño, composición y funciones, inserción masiva de las mujeres en el mercado de trabajo y procesos culturales que valorizan la individuación.

La mitad de la población uruguaya tiene más de 31 años y el 13% más de 65. Según las proyecciones demográficas, a partir del año 2040 los mayores de 64 años pasarán a ser más que los menores de 15. Desde ahora y hasta el 2025 la vida media aumentará en cinco años y se duplicará la población de 80 y más años, compuesta por un 66% de mujeres. Casi la mitad del total de hogares tiene adultos mayores.

Tan sólo un 28% de los hogares urbanos se ajusta al modelo tradicional de la ?familia nuclear?, compuesta por madre dedicada exclusivamente a las actividades domésticas y padre único proveedor económico, lo que ubica a Uruguay entre los países de la región que presenta el porcentaje más bajo de familias tradicionales.

La tasa de participación femenina en el mercado laboral hoy llega al 51%. En 2006, del total de mujeres trabajadoras el 46% vivían en hogares biparentales con hijos y el 14% en hogares monoparentales. La tasa de actividad de las mujeres entre los 20 y los 44 años pasa del 85% cuando no tienen niños al 63% cuanto los tienen menores de 3 años, mientras que la de los varones se eleva del 95.5% en el primer caso al 97.7% en el segundo.

Mantener la carga de los cuidados familiares exclusivamente sobre las mujeres, además de ser profundamente inequitativo, tiene otras consecuencias: con la energía repartida entre el trabajo productivo y el reproductivo, el déficit en la materia se incrementa exponencialmente, tanto respecto de personas ancianas como de niñas y niños. Hace falta promover la corresponsabilidad no sólo entre hombres y mujeres sino también la intergeneracional, de manera de comprometer tanto a adultos como a jóvenes, sin omitir la responsabilidad del Estado como mínimo en garantizar el ejercicio del derecho ciudadano a recibir los cuidados necesarios en caso de dependencia.

 

IMPULSO DE LA RED GENERO Y FAMILIA

Tanto los datos como la conceptualización que antecede surgen del libro ?Hacia un sistema nacional integrado de cuidados?, publicado por la Red Género y Familia, que recoge la experiencia española y los aportes realizados en mesas de diálogo interdisciplinario.

Desde hace dos años, esta Red viene impulsando un proceso en los diversos actores participantes internalizaron el cambio de paradigma: los cuidados no son un problema individual ni familiar, sino un problema de orden colectivo que debe asumir la sociedad toda.

A partir de un diagnóstico bastante compartido, se redondeó la propuesta de implementación de un sistema nacional integrado de cuidados, con amplia cobertura, pluralidad de proveedores públicos y privados, descentralizado y respetuoso de las particularidades de la población de que se trate, definido globalmente con participación de todos los actores sociales involucrados y construido por etapas previamente planificadas.

Con la campaña electoral ya instalada, la Red Género y Familia decidió convocar a representantes de los partidos políticos que participan en ella para conocer sus propias propuestas al respecto.

 

PARTIDO NACIONAL: EFICIENCIA DEL GASTO O INVERSION

Compartiendo el diagnóstico, Pablo Abdala evaluó la propuesta de la Red como una buena base de trabajo, e informó que el Capítulo VI del programa de gobierno del Partido Nacional, dedicado a Desarrollo social, contempla acciones de promoción y autonomía de la vida diaria de las personas con dependencia, a partir de un plan de contribuciones y enfatizando el papel de las intendencias en la materia. Con relación a los adultos mayores, prioriza una vivienda decorosa, advirtiendo que hay demanda insatisfecha. Preocupa al Partido Nacional la definición de las prioridades y la eficiencia del gasto o inversión así como de la administración del sistema que pueda llegar a implementarse.

 

PARTIDO INDEPENDIENTE: PRIMERO NIÑAS Y NIÑOS

El Partido Independiente, que se expresó a través de Mariela De Marco, pone el énfasis en niñas y niños, ?porque si bien bajan los índices, más del 50% de los menores de 5 años continúan bajo la línea de pobreza. Las familias se empobrecieron cuando decidieron tener niños y en un país con una tasa demográfica baja como Uruguay, eso hipoteca el futuro?.

Por cada mayor de 65 años pobre hay casi 8 niños en esa situación, recordó De Marco, precisando la propuesta de su partido: universalizar los cuidados para los niños más chicos, a partir de la ampliación de los Centros CAIF o similares, lo que no excluye estimular desde el Estado la corresponsabilidad de los hombres a través de licencias especiales, incluir este tema en la negociación colectiva y ampliar las prestaciones de la seguridad social para pagar cuidadores en el hogar .

 

PARTIDO COLORADO: ?POLITICAS ALUVIONALES? NO

Desde el Partido Colorado, Gastón Inda levantó la bandera batllista del Estado de bienestar y la justicia social, a partir de extender la función educadora del Estado y promover la reforma social evolutiva a través de la transformación de la legislación. Su propuesta es una política progresiva y eficaz, que parta de la investigación de la demanda previa a la elaboración de programas. Reconociendo que duda sobre si hay que crear más servicios o utilizar mejor los existentes, Inda advirtió contra las ?políticas aluvionales? contraponiéndolas con las sistémicas.

 

FRENTE AMPLIO: AVANCES EN LO SOCIAL MARCAN EL CAMINO

?Cualquiera que hace política con la gente, puede dar fe de que las mujeres colocan el tema de los cuidados como problema para todo lo que deban hacer fuera del hogar y para la realización de sus proyectos de vida?, contextualizó Mónica Xavier desde el Frente Amplio.

Consciente de que Uruguay registra atraso en el debate poblacional, Xavier hace confianza en lo avanzado en políticas sociales como señal del camino a seguir. ?El mercado ha sido insuficiente para satisfacer las necesidades y reproduce la carga sobre las mujeres, no remuneradas en sus hogares o remuneradas fuera de ellos y sin alternativas para los cuidados que siguen a su cargo?, afirmó, advirtiendo que las políticas sociales deben ser genuinas y no sólo compensatorias de políticas económicas que fracturaron el tejido social.

Para Xavier las prioridades son las que marcan los números de la pobreza, pero tiene claro que un mismo instrumento no sirve para todas las soluciones, lo que ejemplifica con la empleada doméstica que resuelve el problema de cuidados de la mujer de clase media: ambas están incorporadas al mercado laboral y tienen similares necesidades en sus hogares, pero una de ellas no tiene recursos para resolverlas.

 

EL GENERO HACE LA DIFERENCIA

En el panel que expuso el pasado 23 de setiembre en la Unión Postal de las Américas, los principales partidos políticos estuvieron representados por dos hombres ?Pablo Abdala y Gastón Inda- y dos mujeres ?Mariela De Marco y Mónica Xavier-. Los primeros no hicieron alusión alguna al problema de equidad de género que subyace en la asignación de la responsabilidad de los cuidados familiares. Las segundas se detuvieron más o menos en ese aspecto, pero lo tuvieron presente.

Una prueba confirmatoria de que la presencia de mujeres en lugares de decisión es imprescindible para avanzar en materia de equidad, que se confronta con la pobreza de la representación femenina en las listas que el próximo 25 de octubre competirán para la conformación del Poder Legislati
vo.

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