Visibilizando lo invisible
En el laboratorio ?Fotografiando desde el género? se trabajó en régimen de taller a partir de diferentes técnicas, analizando la fotografía desde la perspectiva de género. El primer ejercicio fue analizar imágenes estereotipadas de mujeres y hombres provenientes de la prensa escrita, recortando y reagrupándolas por sexo.
También se compartieron fotos de diversos autores y autoras, tanto históricas como contemporáneas. Algunas fueron imágenes de mujeres fotografiándose a sí mismas, desde búsquedas personales. Tal el caso de Francesca Woodman, para la que la fotografía se trasforma en un instrumento destinado a encausar su desasosiego. Al decir de Diana Mines ?su obra es prácticamente trabajos de autorretratos, registrando la evolución de su cuerpo, muy dramática y a la vez muy estética, en una búsqueda de su propia identidad?, teniendo en cuenta además que vivió 22 años. Invita a ver otro perfil de fotografías, planteando que en contrapunto de la vivencia interior, se encuentran las imágenes de la publicidad. También se compartieron fotos que reflejan imágenes estereotipadas del ser mujer y muestran el ?peso de las imágenes que tiene en las niñas y adolescentes la preocupación de cómo las ven los demás, la ropa, el maquillaje, el cuerpo?.
LENGUAJE DE LA IMAGEN
Mines exploró, para cuestionar las imágenes, en fotografías que refuerzan los roles esperados de las mujeres, vinculados a la maternidad y al cuidado de los otros.
?Existen muchos ejemplos de publicidad sexista, que son terribles y no hay mucha conciencia. Hay un abuso de las imágenes violentas, estamos como anestesiados, se apela a cualquier recurso?, precisó la fotógrafa. Por otro lado, comentó que se han realizado concursos que promueven y estimulan la producción de campañas publicitarias y fotografías no sexistas. La fotografía también puede mostrar otras imágenes no estereotipadas, ?otras formas de ser mujer y varón, otras opciones?.
En el proceso del taller, Mines también invitó a las y los participantes a realizar sus propias búsquedas, a partir de revisar sus fotos o realizar nuevas tomas desde una perspectiva de género, investigar sobre sus propias producciones, darles una nueva lectura, integrando esta nueva mirada.
EL LUGAR DE LAS MUJERES
En diálogo con La República de las Mujeres, Mines caracterizó al género como un ?tema de conciencia, que está implícito en todo lo que hacemos, pero no siempre somos conscientes, no lo manejamos y no lo empleamos con elemento de interpretación. Se trata de un llamado de atención a estos factores que siempre soslayan todos los órdenes, también la política?.
Sobre el lugar de las mujeres en la fotografía y haciendo referencia al proceso histórico, planteó que ?durante mucho tiempo la mujer estuvo delante de la cámara no detrás?. No obstante, hubo fotógrafas como la inglesa Julia Margaret Cameron (1815 – 1879 ), que ?hizo tomas muy interesantes, muy cotidianas, diferentes a sus contemporáneos. En el Siglo XX a partir del movimiento surrealista y feminista, encontramos a más mujeres con la cámara, pero no siempre con conciencia de género?. La educación hizo lo suyo: ?La cámara es también una máquina, a las mujeres nos educan para que no podemos manejarlas, y a la hora de explicar su función mecánica muchas se boquean a priori?, precisó Mines.
PIONERAS Y REFERENTES
Con respecto a la participación de las mujeres en los cursos de fotografía, confirma que son mayoría, pero ´´el problema es a la hora de la práctica. La mujer tiene menos tiempo libre, más responsabilidades en el hogar después del trabajo, se siente culpable si se tiene que quedar hasta tarde en un grupo?. Igualmente, Mines rescata el proceso positivo que han realizado las mujeres ganando espacios: ?ahora las mujeres han hecho una experiencia propia de expresar su ser mujer?, para referirse a la primera muestra realizada en Montevideo en 1988 -?Campo minado?- a cargo de un colectivo de mujeres. ?Muchas mujeres fotógrafas nunca habían mostrado su trabajo, no se animaban, no tenían seguridad de mostrarlo. Con esta muestra nos planteábamos crear un referente fuerte y hoy en día las mujeres participan en exposiciones, hubo un salto cualitativo?.
Volviendo a la historia comentó que en las décadas del 40 y 50, en general las mujeres vinculadas a la fotografía eran esposas o hijas de fotógrafos, que aprendían el oficio dentro del negocio familiar y asumían el rol de sacar fotos a los niños.
Para Mines, Silvia Malagrino, argentina que vive en Chicago, es una de las fundamentales referentes en el tema fotografía y género. En 1988, la fotógrafa uruguaya viajó a Estados Unidos, invitada por Malagrino, para participar en una muestra de fotógrafas latinoamericanas, lo que le permitió vincularse con otras mujeres fotógrafas del país como Nancy Urrutia. ?No es casual que ese mismo año hicimos ?Campo minado?, advierte Mines. .
La propuesta de la coordinadora del laboratorio Fotografiando desde el género es ?estar con las antenas paradas, que contribuye a apreciar por ejemplo la invisibilidad de las mujeres? y evocando una experiencia propia en una presentación de fotógrafos argentinos en Estados Unidos, donde no se hacía referencia a ninguna mujer, recuerda que Silvia Malagrino pudo visibilizar esa invisibilización y logró problematizarla.
Compartí tu opinión con toda la comunidad