Masculinidad(es) en el tapete

Hernando Muñoz Sánchez, profesor de la Universidad de Antioquia en Colombia y representante de la Red Internacional de Estudios sobre Varones y Masculinidades, dictó el pasado 18 de junio en Montevideo una conferencia sobre ?Varones: co-responsables de la erradicación de la violencia de género?. La actividad fue organizada por Mujer y Salud en Uruguay (MYSU), la Cátedra Libre de Salud Reproductiva, Sexualidad y Género de la Facultad de Psicología y el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.

Si bien Muñoz proviene del mundo académico y sus estudios tienen relación con él, asegura que su apuesta es ?político social?, pues considera fundamental ejercer una influencia desde el movimiento social para intervenir en lo público. ?Si la academia no se conecta con el activismo quedamos atrás?, asegura.

Hasta ahora, las cuestiones relativas a la equidad de género siguen siendo trabajadas por las mujeres, pero el profesor colombiano considera que ?las mujeres no pueden seguir haciendo ese trabajo por nosotros?, pues responsabilizarse de pensarse como varones es un modo de reducir la violencia hacia las mujeres.

 

PODER TODO ES PERDER MUCHO

Muñoz cuestiona que el empoderamiento de las mujeres como única estrategia de las políticas públicas para reducir las desigualdades de género sea suficiente, pues al llegar a la casa esa mujer sigue teniendo problemas en la vida cotidiana, ya que el varón no se ha modificado. Entonces, ?se empodera el discurso pero no las prácticas?, explica.

Por ello, poner en el tapete el tema de las masculinidades, no sólo desde la academia sino también desde la sociedad civil, implica a su juicio hacer saber que también está en cuestión ?la masculinidad? en su sentido más hegemónico, como modelo que se presenta único e invariante, cosa que de otro modo queda sin problematización.

A su vez, Muñoz cree que los varones viven en un ?engaño?, pues bajo la consigna de ?yo puedo con todo?, en realidad se han perdido, durante generaciones, de vivenciar experiencias tales como la paternidad y, en realidad, tras la máscara de la omnipotencia se esconden insatisfacciones.

Evidentemente también, en el ?juego de resignificaciones? que se propone la Red Internacional de Estudios sobre Varones y Masculinidades respecto a qué es ?ser varón? o que modos de ser varón existen, habrá cosas ?que perder? como género, en tanto hay espacios de poder de los que se verán corridos.

 

IGUALDAD EN LA DIFERENCIA

Muñoz destacó también, como un aspecto importante de la reflexión, que los hombres comprendan que ?la igualdad es lo opuesto a la desigualdad, no a la diferencia. Las diferencias hay que potenciarlas?. En ello el discurso del experto hace hincapié, ya que tiene como eje el respeto de la diversidad.

Algunos de los compromisos que tiene el movimiento sobre masculinidades, según Muñoz, son: generar nuevos referentes masculinos que representen modelos diversos de ?ser? varón y reforzar con otras estrategias el empoderamiento de las mujeres, pues de otro modo ?hay más violencia de género, porque no resolvemos el interior de las casas?.

Desde el punto de vista académico, destacó la importancia de ?explorar las formas de subjetivarse como hombres?, explorar nuevas modalidades de crianza y educación a nivel formal que propicien la diversidad, al tiempo que, en el ámbito del activismo, se hace necesario ?denunciar la violencia hacia las mujeres, no ejercerla ni permitir que se ejerza a nuestro alrededor?.

 

CIRCULO DE HOMBRES, EXPERIENCIA URUGUAYA

Círculo de hombres funciona desde el 2004 como una experiencia de trabajo cuyo objetivo es el crecimiento personal en grupo. Por medio de diversas técnicas fundamentalmente vivenciales, los varones participantes se encuentran consigo mismos, con sus trabas, miedos, mandatos, así como también con su capacidad de escucha y su sensibilidad, entre otras virtudes.

En uno de los talleres recientes, cuenta el licenciado Gustavo Barone que los coordina, el tema disparador fue la historia de dos hermanos varones que con 3 y 6 años fueron enviados por sus padres diplomáticos solos desde Europa, con el preconcepto de que podrían solos y el mandato, para el mayor, de hacerse cargo del menor de los hermanos.

Reparar ese abandono y deconstruir el imaginario que los hizo crecer en la idea de que como varones debían ?poder con todo?, fue parte del trabajo grupal que tuvo que encarar en esa oportunidad el Círculo de hombres, que busca abordar los puntos de partida por medio de mecanismos tales como la dramatización o la ?recreación de la escena?, para luego poder modificarla.

?La idea es que la persona que vivió eso pueda intervenir en la escena y volcar cómo le gustaría que fuera hoy?, explica Barone, intentando trasmitir con palabras lo que se vive a nivel experiencial en estos encuentros, que intentan dar lugar a los individuos para que también puedan ?descargarse?.

 

CONSTRUCCION COLECTIVA

Para Barone, lo sustancial de este trabajo es que ?nosotros como género estamos en discusión, nos estamos discutiendo?, aunque no todos lo hagan con la misma conciencia. Esa discusión, agrega, ?es un trabajo de construcción colectiva que debemos comenzar por hacer los hombres, antes de poder interactuar con las mujeres en ese terreno?.

Esta convicción -que también parece estar en otras líneas de trabajo sobre masculinidades como la presentada por el colombiano Hernando Muñoz- de que el trabajo sobre quiénes son y quiénes quieren ser los varones debe comenzar por una discusión a la interna del género, tiene que ver para Barone con que ?la construcción colectiva nuestra maneja otros códigos, otros referentes, otras herramientas, otros conceptos?.

De hecho, continúa, si la mujer tiende a intervenir en los procesos de debate sobre masculinidad, se ?reafirma el lugar femenino de mamá, según el cual siempre nos ven a nosotros como el niño que está creciendo, que tiene dificultades, no madura?, lo cual paraliza al propio varón en muchos casos, porque él debe estar dispuesto también a trabajar/se.

 

POTENCIANDO LO BUENO

?Pasar el cuerpo por la experiencia es formativo?, asegura Barone, intentando mostrar que no se trata sólo de adquirir información para poder repensarse como hombres. El grupo da otras posibilidades de trabajo: ?sostiene, posibilita, contiene? lo que va surgiendo y permite que los participantes se manifiesten con más soltura y libertad.

En este sentido, es importante resaltar lo que expresa Barone sobre este trabajo de Círculo de hombres que lleva más de 5 años en acción y que hoy cuenta con dos grupos: uno cerrado al trabajo sobre sí mismo y otro abierto a nuevas integraciones: lo que los diferencia es que no trabajan ?con la discapacidad cultural: los aspectos asociados a los hombres de agresividad, violencia, sino desde los indicadores de salud?.

Círculo de hombres, que funciona en el local de Somos Sonido (Baldomir 2420), se ha unido a otros grupos a nivel internacional con la idea de generar espacios más amplios donde intercambiar y fortalecerse en red como varones. ?Eso se va a sentir también en una interacción diferente con las mujeres?, asegura Barone, que se muestra entusiasmado con las noticias de que Uruguay será en noviembre de 2010 sede del Coloquio sobre masculinidades.

Actualmente cuentan con un espacio virtual: www.hombresdeconstrucción.blogspot.com, además de trabajar en coordinación con Varones por la equidad de Argentina, estar asociados a la Alianza MenEngage -un conjunto de instituciones que realizan programas con hombres y masculinidades en la región Andina y Sur de Latinoamérica- y de ser parte de la Campaña del Lazo Blanco, que reúne a ?hombres trabajando para poner fin a la violencia masculina contra las mujeres?. Se puede obtener mayor información en www.somossonido.com.uy

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