Cesáreas a granel

n el marco de la Semana Mundial por el Parto Respetado, que tuvo lugar entre el 7 y el 13 de mayo pasados, la Red Latinoamericana y del Caribe por la humanización del Parto y el Nacimiento (Relacauhupan) lanzó una campaña por la urgente disminución de las cesáreas innecesarias, que concluye en el día de hoy.

Desde los carteles y spots publicitarios en los que se sustentó la campaña, Soledad Villamil que le puso rostro a la misma interpeló: «¿Alguna vez pensaste que las mujeres que tienen hijos por parto natural son una especie en extinción? Nuestro cuerpo tiene el diseño perfecto para gestar, parir y amamantar. Las mujeres sabemos. Las mujeres podemos parir. No dejes que corten tu poder. Decile no a las cesáreas innecesarias».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la tasas de cesáreas ronde el 7%, no pasando del 15%. Sin embargo, hay una «epidemia» mundial de cesáreas.

En Uruguay las instituciones mutuales y otras privadas sobrepasan el 50%. Además de que el costo de las cesáreas es mayor, trasforman el momento del parto ­que es un acto natural, fisiológico- en un acto operatorio, advierte la Relacauhupan. Como acto quirúrgico de cirugía mayor, la cesárea debería estar reservada sólo para cuando se presenten serias complicaciones inherentes a la madre o al bebé.

La Relacauhupan evalúa que esas intervenciones conllevan más riesgos y complicaciones que un parto fisiológico. Entre ellas:

Lesión a la vejiga, útero y vasos sanguíneos (2 por 100).

Hemorragia (entre 1 y 6 mujeres requieren transfusión sanguínea.

Accidentes anestésicos, coágulos en miembros inferiores (6-20 por mil)

Embolismo pulmonar (1-2 por mil)

Intestino paralizado (10 a 20 por 100 ligero, 1 en 100 severo).

Lesiones en el bebé por bisturí (en dedos, orejas, ojos, cabeza, entre otros).

Otros riesgos de la cesárea son mayores posibilidades de infección, problemas respiratorios del bebé al nacer antes de tiempo o de la fecha probable de parto; dificultoso o nulo apego y amamantamiento; recuperación posparto más dolorosa y prolongada; mayor pérdida de sangre, aumento en la posibilidad de depresión posparto.

Para la Relacauhupan, la cesárea está bien indicada en los casos de bebé intraútero con su salud tan comprometida que le impediría soportar el trabajo de parto; necesidad de finalizar el embarazo por enfermedad materna que impide que responda a una inducción bien realizada (diabetes e hipertensión, por ejemplo); placenta previa oclusiva total; desprendimiento de placenta normo inserta; eclampsia; bebés atravesados en el útero que no se ubican de cabeza luego de intentar que giren mediante una o más intervenciones externas; tumores que obstaculizan el paso del bebé.

La pelvis estrecha, el sufrimiento fetal, la infección por herpes vaginal y la infección por VIH son para la Red motivos relativos para indicar cesárea, que deben ser debidamente evaluados en cada caso particular.

En cambio, considera falsas indicaciones de cesárea las que se realizan con fundamento en que el bebé es grande, sin intentar un trabajo de parto previamente; bolsa rota de muchos días, sin que se intente una buena inducción; evitar daño del suelo pélvico (periné); bebé de cola o sentado; cesárea anterior; presencia de mellizos; cordón umbilical enroscado en el cuerpo del bebé; bebés concebidos por fertilización o inseminación asistida; la edad de la madre (muy joven o mayor de 35 años); falla de inducción (de menos de 12 horas de duración); falta de dilatación; falta de descenso del bebé en el canal de parto.

A juicio de la Red, los tres últimos motivos comparten un denominador común: el poco tiempo que los profesionales esperan para que los procesos se completen. » Si a las mujeres y a los bebés se les da el espacio y el tiempo necesario y que cada uno necesita, la estadística indica que las mujeres dilatan y los niños atraviesan el canal de parto salvo contadas excepciones (1.5%)», insiste el colectivo.

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