Carmen Beramendi: "No nos molesta que CNSMujeres interpele al gobierno"
omo en años anteriores, la organización de la rendición de cuentas del Poder Ejecutivo corrió por cuenta del Instituto Nacional de las Mujeres, que dirige Carmen Beramendi. Por lo tanto, a ella le correspondió abrir el acto, consciente de que se trataba de la última oportunidad en esta gestión gubernamental.
El énfasis de Beramendi en los avances logrados en el actual gobierno estuvo pautado por los cuestionamientos formulados por CNSMujeres, la articulación de la mayoría de las organizaciones de mujeres del país que, con el título «La democracia está en deuda con las mujeres» había sido dado a conocer días antes. Este monitoreo inspiró además siete preguntas dirigidas al presidente Tabaré Vázquez, con vistas a la evaluación de los logros de su administración que realizara públicamente el mandatario el 7 de marzo en Montevideo, y que no fueron contestadas específicamente en esa oportunidad.
Sin perjuicio de reconocer que la institucionalidad de género celebra la existencia de un movimiento autónomo de mujeres y fomenta su consolidación, Beramendi salió al paso de alguno de los déficit puntualizados por CNSMujeres.
En materia de recursos para la lucha contra la violencia de género, se pasó de 0 a 700.000 dólares, integrados por partidas presupuestales del Ministerio de Desarrollo Social y fondos de la cooperación internacional, sin contar lo invertido por otros ministerios y empresas públicas, dijo Beramendi.
En el territorio nacional se instalaron siete servicios especializados para la atención de las víctimas y otros once están en proceso de apertura.
Hay 50.000 mujeres más incorporadas a la seguridad social, aunque la brecha en el mundo del trabajo continúa: el desempleo descendió a un dígito, pero el de las mujeres duplica el de los varones.
La formalización laboral entre mujeres registra un 42% de aumento y entre las trabajadoras domésticas un 51%.
Porque las mujeres no son todas iguales, hay metas específicas. Una de ellas refiere a las afrodescendientes, destinatarias de cursos sobre tecnología y entre las cuales se promovió una red de organizaciones sociales que se ha autonomizado del gobierno.
Beramendi destacó también que en mesas de diálogo con el Banco de Previsión Social, la Red de Género y Familia, CNSMujeres y la Universidad de la República, se trabajó sobre un sistema de cuidados a dependientes, «donde el reparto es injusto». En acuerdo con Antel, se colocaron en un millón de hogares folletos alentando a la corresponsabilidad familiar.
En materia de derechos sexuales y reproductivos, Beramendi valoró los avances en la instrumentación de la Ordenanza Nro.469 del Ministerio de Salud Pública, que obliga a implementar servicios de atención pre y pos aborto, pero agregó: «sentimos profundo dolor por no tener la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que este país se merecía», en alusión al veto presidencial que la privó de la proyectada despenalización del aborto. La sensibilidad al tema se expresó en el mayor y más prolongado aplauso de la jornada…
Por primera vez se está comenzando a aplicar un programa de educación sexual; se distribuyeron más de 30.000 audaces guías de vida saludable, que contempla la diversidad sexual como opción; la Ley de Unión concubinaria que incluye a las parejas no heterosexuales, fueron otros logros capitalizados por Beramendi, que sintetizó: «Pasos de gigante fueron construidos con mujeres de todo el país», felicitando al equipo de gobierno «por el esfuerzo sostenido y permanente».
«No nos molesta que CNSMujeres interpele al gobierno, porque están tirando para el mismo lado que nosotros», concluyó Beramendi, no sin antes recordar la cifra vergonzante de representación política femenina y colocar el tema como un desafío en el orden del día, cuando los partidos políticos están pensando sus listas de candidatos a las próximas elecciones nacionales y departamentales.
Compartí tu opinión con toda la comunidad