primera ministra conduce Islandia hacia la UE
los 320 mil habitantes de la isla no les preocupa la orientación sexual de la primera ministra de 66 años, sino la situación económica, la quiebra de los bancos y las negras perspectivas del futuro. «Nuestros votantes son liberales, no se guían por conceptos como la orientación sexual de los políticos», dice Skuli Helgeson, secretario general de la Coalición Socialdemócrata, partido de la nueva primera ministra.
«SANTA JOHANNA»
Nacida en 1942 en Reikiavik, Sigurdardottir es una de las figuras políticas más populares del país. En la isla la llaman «Santa Johanna» a raíz de su trabajo a favor de los discapacitados físicos y mentales y de los adultos mayores. Accedió por primera vez al parlamento islandés en 1978, después de más de una decena de años de trabajo como azafata y activista sindical. A partir de ese período fue reelegida ocho veces, batiendo todos los récord del país.
Entre 1987 y 1994 fue ministra de Acción Social en cuatro sucesivos gobiernos. Cuando en 1994 perdió las internas para la conducción de los socialdemócratas, escribió un manifiesto político titulado «Ya llegará mi tiempo». Esas palabras, evidentemente proféticas, se convirtieron en Islandia en un aforismo muy difundido.
En 2002, a los 60 años, esta madre de dos hijos se encontró en una encrucijada vital. Cambió su matrimonio con un banquero por una convivencia con la escritora Jónna Leósdóttir.
PRIORIDADES Y DESAFIOS
Vivir en pareja con otra mujer no afectó su carrera política, por el contrario, le dio nuevas energías. Las casi incesantes protestas sociales que comenzaron en octubre la llevaron al sillón ministerial. El primer ministro conservador Geira Haarde renunció, poniendo en crisis al gobierno. Los socialdemócratas eran asociados en su coalición, y Sigurdardottir era su ministra de Acción Social; por otra parte, era la que tenía la mejor imagen de todo el gabinete federal.
El gobierno socialdemócrata y Verde de transición, encabezado por la ministra, se ha puesto como prioridad calmar la protesta social y cambiar la dirección del banco central. Éste es acusado de no haber hecho nada frente a la quiebra de los bancos y a la caída de la moneda islandesa. La nueva primera ministra es partidaria del ingreso de Islandia a la Unión Europea. No obstante, un día después de asumir, la prensa islandesa la acusó de no cumplir con su promesa de llamar rápidamente a un referéndum sobre el tema. Sigurdardottir promete la creación de una comisión parlamentaria especial para estudiar las posibilidades y condiciones del ingreso a la UE. Pero la decisión sobre un posible pedido al respecto sucedería recién después de las elecciones, que se realizarán a fines de abril próximo.
Fuente: «Gazeta Wyborcza». Traducción del polaco para RIMA de Bárbara Gill.
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