un laudo negociado entre mujeres
n 2005, la constitución del Consejo de Salarios del ramo empleadas/os domésticos se frustró al inicio nomás. Con todo pronto para comenzar las negociaciones y la representación patronal de la Cámara de Comercio, esta resolvió que «no era representativa».
En agosto de este año, el Grupo 21 contó con la participación de la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios del Uruguay, encarnada por Nelly Costa y Mabel Lorenzo de Sánchez por las empleadoras/es y Cristina Otero por el Sindicado de Empleadas Domésticas.
En diálogo con La República d las Mujeres, Costa y Lorenzo, relataron que llegaron a ese espacio tras una asamblea de socios en la que por mayoría se decidió que la directiva asumiera el rol que el Poder Ejecutivo les había solicitado.
Como uno de los objetivos de la Liga es la «dignificación del ama de casa», la tarea se amoldaba a sus fines. Así se superó por fin la relación bilateral entre el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Sindicato de Empleadas Domésticas, de la cual sólo habían surgido decretos fijando el sueldo mínimo de las trabajadoras.
AUMENTOS PROGRESIVOS
La representación patronal siempre fue difícil en este rubro, ya que los representados son «una masa anónima y eso hace a nuestro compromiso más fuerte, pues estamos incidiendo en el bolsillo de mucha gente», advierte Lorenzo. Pero los logros se visualizan a diario en la propia sede de la Liga, donde el teléfono no para de sonar a causa de las consultas, tanto de empleadas como de empleadoras.
El servicio doméstico «ha logrado un impulso a raíz de la Ley de Empleadas Domésticas, que se fortalece con el convenio firmado el pasado 10 de noviembre que, aunque aún no está homologado, está empezando a hacerse conocer entre el común de la gente», confirma Lorenzo.
El aumento salarial acordado, que se divide en franjas según el sueldo anterior y las horas de trabajo, va del 5% hasta el 20%. El salario mínimo nacional se determinó en $ 4.260 para quienes realizan un total de 44 horas semanales de trabajo y 25 jornales al mes, con un descanso de día y medio, en el que se considera prioritario el día domingo. El mínimo por hora es de $ 21.
Los sueldos hasta $ 3.900 al 31 de octubre deberán aumentarse en un 20%, los de $3.901 a $ 5.000 en un 10% y de $5. 000 en adelante en un 5%, siempre teniendo en cuenta la referencia de 44 horas semanales.
El hecho de que para quienes no alcanzan las 44 horas semanales o 25 jornales al mes deberán prorratearse los distintos porcentajes de aumento, hace que se multipliquen las consultas de ambas partes, que también son evacuadas en los encuentros que está organizando el gremio todos los viernes a partir de 18.30 hs. en el local de Adeom.
GRATIFICACIÓN Y AJUSTES ANUALES
El convenio alcanzado incluye una gratificación especial por una única vez que el empleador/a puede pagar hasta en 2 cuotas, la primera antes del 31 de diciembre en 2008 y la segunda hasta el 28 de febrero de 2009. La misma consiste en la diferencia entre el sueldo anterior y el que corresponderá pagar a partir de noviembre, multiplicada por cuatro. Esta partida no genera aportes ni se tomará en cuenta para el cálculo de aguinaldo o despido.
También habrá una prima por antigüedad, que comenzará a computarse a partir del convenio. Ambas partes coinciden en que son «logros importantes para ser el primer convenio», que tendrá vigencia hasta 2010, aunque sujeto a ajustes: uno al primero de enero de 2009 y otro a la misma fecha de 2010.
Respecto a las condiciones de trabajo, se acordó que en el caso de traslado con el empleador/a durante sus vacaciones, «fuera del lugar habitual de trabajo», corresponderá una compensación adicional que cesa al volver a desempeñar funciones en el hogar o espacio de trabajo permanente.
Además, se pactó la implementación de un «despido parcial» que a modo de indemnización debe otorgarse a la empleada en caso de reducción de horas de trabajo por parte del patrón, quien deberá brindar si costo alguno ropa de trabajo (no únicamente uniforme) y los útiles para realizarlo, todo lo cual permanecerá en el lugar donde se realice.
DE BUENA FE
Tanto Mabel Lorenzo por la Liga como Cristina Otero por el sindicato, destacan la cláusula de «buena fe» que formó parte de la negociación, por la que ambas partes se comprometieron a actuar con buena voluntad, acordando a su vez que las empleadas no realizarán medidas sindicales por cuestiones ya acordadas en el convenio, «salvo por incumplimiento del mismo».
Otero reconoce que para el movimiento sindical y para las empleadas domésticas el 19 de agosto de 2008, cuando se constituyó el consejo tripartito del sector, se convirtió en «un día histórico para la lucha». Tanto es así que se negoció se instituyera esa fecha como Día de la Empleada Doméstica, que deberá pagarse especialmente y que se define como «día de festejo y no de pérdida, como muchos de los días otorgados a los trabajadores».
No obstante, Otero asume que por tratarse de un sindicato » atípico», hay algunas cuestiones que aún son conflictivas para la masa trabajadora por él representada, pues aún con los acuerdos presentes «los aumentos no son para todas por igual», lo que no le impide resaltar el hecho de acordar sobre «las relaciones laborales, que para nosotras era muy importante».
Mayor información puede obtenerse en la sede de la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios del Uruguay, sita en Carlos Quijano 1290, o por el telefex 902 1112, de lunes a viernes de 14.30 a 17.30 horas. El asesoramiento y mediación entre las partes es gratuito.
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