princesa del raggamuffin
os argentina, pero cultivás una relación muy estrecha con nuestro país…
– Mis padres se fueron a Argentina cuando estaban los militares acá. Toda mi familia es uruguaya y además mi tatarabuela era charrúa.
– ¿Uruguay te influenció musicalmente?
– Sí. Tuve influencias del candombe, de la música brasilera y africana. En casa se escuchaba mucha música brasilera. Además me influenció mucho la danza, recuerdo que desde los dos años ya bailaba con mis muñecas.
– ¿Cuándo decidiste involucrar esas influencias en tu música?
Yo empecé en el raggamuffin en el 99 y después de esa base salté al reggae, al dancehall, hip hop y reggaeton. Son ritmos actuales pero nacen de una misma raíz. Quizás algún día pueda sacar un disco cantando mis letras en un estilo tradicional africano. En el dancehall el beat es más moderno y tiene un alcance tan grande que puede llegar inclusive a una disco. Lo importante para mí es el mensaje, lo demás es gusto musical.
UN MENSAJE DE AMOR
– ¿Tu base de raggamuffin tiene que ver con la profundidad mística que tienen tus letras?
– Me baso en la filosofía del amor como valor universal. Autorrealizarse desde uno mismo mirándose para adentro y sentir y ver lo que nos gusta.Trato de que las personas descubran su autenticidad.
– ¿Cuál fue la formación musical que te derivó luego al estilo raggamuffin?
– Mi base musical comenzó estudiando candomble, aprendí rezos de orishas y los comencé a cantar. Conocí los HareKrishna y estudié sus tambores. Aprendí varias canciones del Islam. Mi escuela fue la de aprender sola, mirar y exteriorizar. Después empecé a componer mis canciones y a armar la estructura.
– ¿Cómo fueron los comienzos de Vale?
– En Argentina, haciendo los coros para la banda de reggae «Nueva alianza». Después sentí que tenía algo para decir y empecé buscar mi camino desde mi experiencia. Allí comencé con el reggae y luego con el dancehall, reggaeton, soca y calypso.
– ¿Que tenías para decir?
– Mi mensaje consiste en juntar un ritmo y darle una liberación física, que entre por tus oídos un mensaje real y no una ilusión. El baile es lo principal, a través del ritmo una puede llegar a contactarse sin tomarse nada. Mi mensaje va directo a la persona y trato de hacerme cargo de ver como puedo cambiarlo. Mi mensaje es de unificación y de conciencia, porque sabemos que nadie nos va a venir a salvar.
CHICAS AL PODER
– Hay chicas muy reivindicativas en este género musical…
– Las chicas power a full! Es el momento de que las mujeres se hagan cargo de que son creadoras. El hombre puede llevar cosas adelante pero la mujer es la creadora, es la que va gestando. La mujer puede hacer varias cosas al mismo tiempo, puede criar a su hijo y ensayar. Tenemos que recuperar el territorio que hemos abandonado. Nosotras somos hijas, pero también somos madres. El hombre puede ser padre pero no puede gestar, simplemente es hijo.
– ¿Quiénes fueron tus inspiraciones femeninas?
– Ivy Queen. Su historia me gusta mucho, porque luchó por hacer lo que hace. Durmió en la calle y sufrió las últimas consecuencias para sacar su disco. Esas cosas me parecen re valiosas.
Madonna es una genia total. Ella le encontró la vuelta. Me gusta su energía y que la fama y la locura no la haya quebrado. Además trascendió: alguien nuevo nace y Madonna está allí siempre.
– ¿Por qué Princesa?
– Viene por esa reminiscencia bíblica que dice del «reino de los cielos». Hay gente que es rey o reina, o jefe de una tribu. Como Malena de «Actitud María Marta»: ella es una reina porque comenzó con toda esta movida por primera vez en Argentina. Después seguimos todas nosotras. Yo siento la capacidad de trasmitir un mensaje, soy una embajadora y sencillamente tengo la responsabilidad de comunicar. Soy hija de una reina que trasmito la fuente.
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