Montevideo tiene Casa de las ciudadanas
La inauguración de la Casa de las ciudadanas contó con la participación de autoridades departamentales y nacionales, incluyendo las del Instituto Nacional de las Mujeres, así como de representantes de organizaciones de mujeres como Cotidiano Mujer, Mujeres de Negro, Mujer Ahora, la colectividad afrodescendiente, Plenario de Mujeres del Uruguay (Plemu), entre otras. La oratoria corrió por cuenta de la coordinadora de la Secretaría de la Mujer de la IMM, Elena Ponte y del intendente capitalino Ricardo Ehrlich.
A modo de bienvenida, Ponte afirmó con orgullo que «abrir las puertas de esta casa es cumplir un sueño de muchísimas mujeres que trabajan desde distintas áreas y rincones de la cuidad porque los derechos de las mujeres sean hechos», entre ellas las nucleadas en comisiones vecinales, edilas, concejalas, el servicio telefónico de atención a la violencia doméstica y organizaciones de la sociedad civil.
ESPACIO DE PROMOCION Y PARTICIPACION
La Casa de las ciudadanas es uno de los frutos de un proyecto que comenzó a desarrollarse en 2005, una de cuyas metas es crear casas en distintas ciudades que funcionen como centros de la promoción de la ciudadanía de las mujeres y de sus derechos, tomando como eje el trabajo de las propias protagonistas. Ese objetivo se logró también en la ciudad brasileña de San Pablo y en la argentina de Rosario.
El proyecto se propone fortalecer la capacidad institucional en la implementación de políticas de igualdad y autonomía para las mujeres, capacitar a agentes públicos locales y a los grupos de mujeres de los sectores populares para potenciar los servicios para las mujeres, así como crear centros desde los que se impulse el activismo de las propias mujeres para fortalecer sus capacidades de negociación pública y la defensa de sus derechos.
La Secretaría de la Mujer de la IMM desarrolla además otros proyectos como el denominado «Las mujeres transformamos las ciudades» que mantiene asociada con la ciudad de Quito, Ecuador, por el cual la comuna está realizando capacitación para que los funcionarios sean «quienes den las respuestas adecuadas y las derivaciones hacia los servicios que la propia Intendencia tiene para atender las necesidades de las mujeres«, según precisó Ponte.
UN PASO MAS POR LA IGUALDAD
Actualmente también trabaja junto con Unifem en presupuesto y género, tema con el que se pretende «dar un paso más» en la lucha por la igualdad, haciendo explícitos a nivel económico los impactos de las políticas de género en las beneficiarias, determinando como afectan a varones y mujeres las políticas de la IMM, para evaluar con indicadores concretos las decisiones económicas que toma la comuna en relación a ellas.
«Porque esta es la tarea de este municipio cuando se plantea lograr una Montevideo más justa, democrática, equitativa e integradora y respetuosa de la diversidad, y para ese compromiso la mirada de género es imprescindible», aseguró Ponte al tiempo que celebraba la apertura de la novena ComunaMujer en la cuidad en el Centro Comunal Zonal Nº 6.
Ante la presencia de Diana Marcos, coordinadora nacional de presupuesto público de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Ponte no perdió la oportunidad de mostrar su satisfacción porque el Ministerio de Economía y Finanzas «diga que va otorgar partidas pagas para que cada ministerio pueda desarrollar políticas de género, pero que también va a reconocer con índices el trabajo no remunerado en el seno del hogar, porque ese trabajo sostiene y reproduce esta sociedad y hasta ahora está avaluado, no tiene precio.»
MENSAJES QUE LLEGUEN LEJOS
El intendente Ricardo Ehrlich hizo referencia al concepto de ciudadanía que, si bien suele asociarse a una significación más político electoral, «en el sentido que lo empleamos para calificar esta casa va mucho más allá y habla de muchísimos derechos por los cuales luchar y seguir luchando». Pero, además, es un concepto que está vinculado a la vida en la comuna y a las posibilidades que ésta da a las personas para el desarrollo de un «proyecto de vida».
En este sentido, por más que se conquisten una serie de espacios públicos para la acción, dice Ehrlich, «esas capacidades que tienen niños y niñas para desarrollarse, no están dadas de manera igualitaria para ambos géneros, y a veces los derechos a tener esas capacidades no se tienen» y es eso en lo que la comuna debe seguir trabajando para una ciudadanía de mayor calidad.
«Tenemos que ir construyendo una sociedad que nos permita ganar espacios a todas y a todos para poder desarrollarnos» y las luchas de las mujeres para ello son cotidianas: «algunas iluminadas por la prensa, pero la mayoría solitarias, no menos duras, ni menos heroicas pero sí con menos luces, y es por eso que desde estos espacios emblemáticos debemos dar mensajes que lleguen más lejos, no solo a quienes se acercan sino a todas las que están dando batallas».
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