Sexo a la carta

Estimada Soledad: acabo de leer tu libro y me pareció muy interesante, por lo tanto quería enviarte mis felicitaciones y decirte que sigas así, que es un buen emprendimiento para sacar a los uruguayos de muchas dudas, en un tema que se mantiene muy oscuro en esta sociedad.

Asimismo, quería hacerte una consulta sobre unas dudas que nos inquietan a mí y a mi novio. Somos una pareja de 18 años (yo) y 24 (él). Nuestra duda más importante es saber la diferencia entre qué es tener sexo y qué es hacer el amor, y si es posible hacer las dos cosas al mismo tiempo.

Otra duda es la siguiente: en mi última consulta con mi ginecóloga (hace ya unas dos semanas) me mandó hacerme un Papanicolaou, y yo quería saber qué es y si duele.

Me sucedió también en esta consulta que olvidé preguntarle por un olor extraño y desagradable que me aparece en la vagina y que quisiera saber a qué se debe, si es a las pastillas que tomo (femexin), las cuales me fueron recomendadas por ella y son muy bien toleradas por mi organismo, ya que no me han producido ningún inconveniente y no he presentado ninguno de los síntomas contrarios como para dejar de tomarlas.

Desde ya muchas gracias por tu tiempo y nuevamente felicitaciones por tus logros. Espero ansiosamente tu respuesta a mis interrogantes.

Si bien solemos usar indistintamente cualquiera de las dos formas, pienso que incluso podemos agregar una tercera que es «tener coito» (popularmente «coger») con alguien, es decir, ir directamente a la penetración, sin otro tipo de juego o práctica previa o posterior. La relación sexual o tener sexo, en cambio, sería mucho más abarcativa, ya que tendría que ver con todo el cuerpo, todo lo que pone en contacto a los protagonistas, los besos, caricias, sexo oral, estimulación manual en cualquier zona, etc., haya o no penetración vaginal.

La diferencia con «hacer el amor» estaría en sumar a todo lo anterior, el deseo de que la otra persona disfrute, sienta placer en ese encuentro y, sobre todo, que consista en una comunicación entre ambos del afecto que se tienen.

Respondiendo pues a tu pregunta, coito, relación sexual y hacer el amor serían como diferentes niveles dentro de la sexualidad compartida.

El Papanicolaou (PAP) o citología del cuello del útero, es una prueba o examen que se hace a las mujeres con el objetivo de detectar alteraciones del cuello del útero que, más adelante, de no tratarse, podrían llegar a convertirse en cáncer. Para ello se obtiene una muestra de células de las mucosas, que luego se extiende en una lámina de vidrio y se envía al laboratorio para ser analizada.

La prueba no es dolorosa si la mujer no se pone nerviosa y se mantiene lo más floja posible durante el estudio.

Las pastillas anticonceptivas no dan mal olor genital, por lo que deberías consultar a tu ginecóloga lo antes posible porque puede tratarse de alguna infección. Me alegra contarte entre las lectoras de mis libros y que te sirva mi trabajo.

 

Quisiera preguntarle algo que tiene que ver quizás más con la Psicología que con la Sexología, pero que espero que pueda también responderme en esta columna ¿La depresión qué síntomas tiene?, ¿a qué se debe?, ¿cómo superarla?. ¿A qué se debe la ansiedad y cómo superarla? ¿Cómo hago para aprender de nuevo a ser más sociable? Cariños.

Los síntomas que caracterizan a la depresión podrían graficarse con la frase : «yo estoy mal, lo que me rodea está mal y en adelante todo va a está mal». Es decir, no se ve cómo salir de esa situación. Los motivos que llevan a ella son muchos y variados. Podría decirte que hay dos tipos de depresión: una se debe a hechos que nos sucedieron (por ejemplo si perdiste algo o a alguien que te importaba mucho) que se denomina «depresión exógena» porque sabés el motivo, y lo que está dentro de uno/a como si tuvieras una mirada con lentes negros y todo lo vieras en forma negativa.

Tres formas posibles de superar la depresión son: cambiar cosas que sabemos la acentúan o fomentan, recurrir a la terapia psicológica y/o a la medicación psiquiátrica.

La ansiedad puede ser una característica de la personalidad. Consiste en estar siempre pendiente del momento siguiente, sin poder distenderse ni disfrutar del presente. Los recursos son los mismos que para la depresión.

Para poder darte ideas sobre cómo aprender a ser más sociable debería de conocer más de tu contexto, tus actividades, etc. Pero algo que conviene tener en cuenta es que no debes limitarte siempre a esperar que los demás te busquen, sino ver en qué oportunidades puedes salir tú al encuentro de las personas que te interesa contactar.

Tanto la depresión como la ansiedad como el ser más o menos sociable inciden directamente sobre nuestra sexualidad, por lo general, negativamente, ya que quién está deprimido/a no suele tener deseos sexuales, la persona ansiosa no puede disfrutar de la situación y difícilmente logra distenderse lo suficiente como para lograr un orgasmo (en el caso de la mujer) o lo tiene excesivamente rápido y sin control (si es varón). El ser poco sociable nos lleva a apartarnos de los demás, a encerrarnos en nosotros/as mismos/as, a aislarnos y que nos cueste cada vez más relacionarnos con otras personas en todo sentido.

 

La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 908 4510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República de las Mujeres (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).

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