Sexo a la carta
Empecé a leer tus libros, la verdad que me gustaron mucho y me enteré de cosas que no sabía, así que gracias y te felicito por tu trabajo que tanto los jóvenes como los adultos apreciamos.
Mi pregunta es la siguiente: aún no cumplí 15 años y mi novio tiene 21, yo soy virgen y a veces me da la impresión como que «él quiere algo más». Me respeta mucho y eso me gusta, pero a veces me dan ganas de preguntar y no sé cómo, y también a veces hablamos de eso pero nunca va directamente al tema. No sé si me logras comprender. La consulta es: ¿cómo puedo hacer para preguntarle si es eso lo que a veces siento que quiere? Ayer medio que lo hablamos, pero me dijo una cosa y fue: «¿si tuviera ganas de estar contigo sería apurarte?». (Porque estábamos hablando de si, cuando jorobábamos o algo, él lo estaba haciendo en un sentido de apurarme o qué). Me dijo que para él era difícil porque nunca había tenido una novia con tanta diferencia de edad. ¿De qué manera le puedo preguntar que se entienda, pero que no sea directamente? Yo de tener relaciones no estoy segura, además no hace mucho tiempo que estamos juntos aunque él me inspira mucha confianza; pero por ahora no siento deseos ni necesidad de tener relaciones sexuales, además, en mi casa me matan si se enteran. Muchas gracias y un beso.
No sé qué respondiste a su pregunta, pero creo que fue una oportunidad para hablar claro de un tema en el que no sirve hacerlo con medias palabras ni evasivas. Ahora puedes decirle: «el otro día me dijiste…» e ir directamente al asunto. Es una pena que no puedas hablar con tus padres de tu sexualidad, pero no dejes de intentarlo pues siempre será un problema sin resolver en tanto no lo hagas.
La diferencia de edad y como consecuencia de experiencias, posiblemente haga que mientras él desee tener relaciones sexuales (con coito o penetración) contigo ya, tú aún no sientas esa necesidad ni estés pronta para ello, ni física ni psíquicamente. Creo que no debes apurarte ni apurar las cosas con tus actitudes, pues va a depender mucho de que él pueda esperar a que llegue tu momento. Me refiero a que lo que para ti pueden ser sólo mimos (o jorobar), a él puede provocarle deseo y excitación sexual.
No es deseable que tengas que hacerlo por satisfacer a la otra parte. Ten en cuenta que la primera vez es muy importante. Para no sentir dolor, llegada esa instancia, recuerda que dentro del juego excitatorio debes comenzar introduciendo un dedo tuyo y luego dos y girarlos. Si lo toleras bien, lleva con tu mano un dedo de él y luego dos y los giras. Quizás necesites más de un encuentro para realizar esto sin tensiones ni dolor. Recién cuando puedas hacerlo sin molestias, estarás pronta para la penetración del pene.
No olvides la importancia del contexto en esa circunstancia, tú necesitas mucho más tiempo que él y que sea en un lugar en el que tengan la certeza de que van a tener la suficiente intimidad como para poder distensionarte adecuadamente, sin temor a interrupciones.
Es necesario también que hables con tu novio del método anticonceptivo a emplear, mientras no deseen un hijo.
Después del coito, y luego de un descanso breve, a mi esposo le gusta que lo abrace desde su espalda y le acaricie los pezones de sus tetillas, lo que lo excita maravillosamente y enseguida podemos tener un segundo acoplamiento más prolongado y placentero que el anterior, aunque el primero lo fuera plenamente. Mi pregunta es acerca de si esa excitación en las tetillas es, por así decirlo, «legítima». Dicho de otro modo: ¿es normal que un hombre tenga sensibilidad sexual en esa parte de su cuerpo? ¿Es, para decirlo más precisamente, una zona erógena en los hombres y no debo vivirlo como algo «raro» o sospechoso? Me queda una pregunta adicional, que debí habértela planteado al principio: ¿no puede ocurrir que de tanto irritar esa zona del hombre se pueda producir una alteración glandular y un crecimiento de los pechos? Desearía tu experimentada opinión que, desde ya, agradezco.
Si bien la única zona erógena primaria del varón es el glande del pene, todo el cuerpo humano es erogeneizable. Dentro de las zonas llamadas secundarias por ser las más propensas a la excitación, están las mamas en la mujer y las tetillas en el varón. Es decir: los gustos de tu esposo son completamente normales, en el sentido de que están dentro de lo habitual y no indican anomalía alguna.
Si los estímulos no son excesivos, lo esperable es que no suceda nada de lo que planteas. En caso de algún cambio corporal, cualquiera que sea, siempre es imprescindible concurrir a un médico para que vea qué está pasando en el organismo de esa persona.
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