CONDENA

Unicef condena venta de leche materna de Camboya a las madres en EE.UU.

Unicef Camboya condenó la comercialización de leche materna donada por madres de ese país, que es exportada a Estados Unidos, y alertó que esa práctica podría llevar a los bebés de las mujeres pobres y vulnerables padecer malnutrición.

Unicef condena venta de leche materna de Camboya a las madres en EE.UU. Foto: Pixabay
Unicef condena venta de leche materna de Camboya a las madres en EE.UU. Foto: Pixabay

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha criticado fuertemente la venta por parte de una empresa comercial de la leche materna donada por madres camboyanas a las mujeres en los EE.UU. El organismo advierte que ese negocio podría llevar a los bebés de las mujeres pobres y vulnerables padecer malnutrición.

La comercialización de leche materna “tendría que estar prohibida”, consideró este miércoles Unicef Camboya tras conocer la actividad que la empresa estadounidense Ambrosia Labs, con sede en Utah estaba llevando a cabo en Camboya. El organismo internacional explicó que la leche materna tiene una gran demanda por mujeres que no pueden alimentar a sus propios bebés en los EE.UU., pero considera que esas necesidades no pueden ser satisfechas a expensas de los bebés de otra parte del mundo.

“Bancos de leche materna nunca deben ser operados por la explotación de las mujeres vulnerables y pobres para fines comerciales y de ganancias”, aseguró Iman Morooka, portavoz de UNICEF en Camboya.

En ese sentido consideró que “la leche materna puede considerarse como un tejido humano, como la sangre, y su comercialización tendría que estar prohibida”, al tiempo que recordó que “la malnutrición sigue siendo una amenaza contra el bienestar de los niños en Camboya y la lactancia materna apropiada es un factor clave que contribuye a la salud de los recién nacidos”.

A su vez agrega que Unicef recomienda a las mujeres continuar con la lactancia incluso después de los primeros seis meses de vida: “se recomienda que se hagan todos los esfuerzos para amamantar adecuadamente los niños hasta la edad de dos años, por lo menos cinco veces al día”, por eso no hay lugar para que se utilice la leche donada por las madres de Camboya para la venta en EE.UU.

Camboya es uno de los países más pobres de Asia, con unos ingresos anuales medios de 1.160 dólares por persona.

Según Unicef, Camboya tiene el índice de mortalidad en recién nacidos más elevado de la región, con 97 muertes por cada 1.000 nacimientos.

Ambrosia Labs detalla en su página web que la leche conseguida en Camboya se congela antes de ser enviada a Estados Unidos, donde se vende por 20 dólares los 147 mililitros.

Las autoridades Camboya prohibieron este lunes temporalmente la exportación de leche materna comprada a ciudadanas camboyanas. Kun Nhem, director general de aduanas explicó a la AFP que le solicitaron a la empresa “que contactaran con el ministerio de Salud porque ese producto es fabricado por el cuerpo humano, así que es necesario obtener el permiso del ministerio de Salud, pero ellos todavía no lo tienen”.

Argumento de la empresa

Según detalla The Guardian Ambrosia fue fundada por dos hombres. Uno de ellos, Bronzson Woods, trabajó como misionero mormón en Camboya. El co-fundador, Ryan Newell, aseguró que el negocio es beneficioso tanto para las camboyanas pobres, como para las estadounidenses que están necesitando la leche.

Newell explicó que las mujeres que emplean no pueden donar su leche hasta que hayan amamantado exclusivamente a sus propios hijos durante seis meses, como la Organización Mundial de la Salud recomienda.

“No estamos quitando la leche a esos niños”, dijo y aseguró “estamos tomando el extra que esas madres estarían perdiendo en el momento que comienzan destete a sus hijos.”

El medio británico detalla que Ambrosia emplea a donar leche a unas 30 mujeres en los barrios pobres de ese país, y argumenta que sin esos ingresos que ellos les dan, las mujeres tendrían que volver a trabajar en las fábricas de ropa o terminan en las calles.

“Hemos sido capaces de ofrecer estas mujeres trabajo en los que están ganando dos a tres veces más de lo que estarían cobrando en otros lugares. Mientras que son capaces de quedarse en casa con sus hijos más tiempo porque no están trabajando las horas insanas”, aseguró Newells.

Testimonios

Por su parte Chea Sam, una madre de 30 años reclutada por la empresa estadounidense, contó su experiencia a la AFP y dijo: “sacaba mi leche seis días por semana lo cual me permitía ganar entre 30.000 y 40.000 rieles (entre 7 y 9,50 euros) al día según la cantidad de leche”.

Al tiempo que aseguró”Soy pobre y la venta de mi leche materna me ayudaba mucho. Todas hemos llorado cuando la empresa nos informó que la actividad cesaba”, dijo Sam, que dio a luz hace unos meses.

Mientras que otra madre, que no quiso dar su nombre aseguró que la empresa recurría a jóvenes pobres que acababan de dar a luz, y contó: “también querían reclutarme, pero no quería vender mi leche porque temía no poder alimentar correctamente a mi hijo. Mi prima necesitaba dinero así que no le daba el pecho a su hija para poder vender su leche”.

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