Veterano del Golfo y su hijastro serían los cazadores de humanos
John Allen Muhammad, de 42 años, quien se había cambiado el año pasado su apellido por el de «Williams», es un afroestadounidense nacido en Louisiana, sur del país, y llegó al estado de Washington por una carrera militar que concluyó como veterano de la Guerra del Golfo.
En su pasado hay dos matrimonios fallidos, cuatro hijos que en alguna ocasión llegó a secuestrar para que no volvieran con su madre, un hijastro convertido en su compañero de aventuras, la conversión al islamismo y una experiencia empresarial -como instructor de karate- que terminó en un fracaso.
Durante el último año, después del 11 de setiembre, muchas personas que lo conocían lo escucharon hablar en favor de los 19 terroristas suicidas que secuestraron los aviones comerciales que terminaron matando a unas 3.000 personas en las Torres Gemelas de Nueva York y en el Pentágono.
John Lee Malvo, de 17 años, vive en Estados Unidos desde hace un par de años, después de haber llegado de su país natal, Jamaica. En la escuela superior que frecuentó por algún tiempo en Bellingham, al norte de Seattle y a pocos kilómetros de la frontera con Canadá, lo recuerdan como un joven taciturno que frecuentaba mucho la biblioteca.
Para las autoridades escolares era también una suerte de fantasma sin pasado, ya que habían intentado averiguar de dónde venía y qué estudios había cursado, pero sin obtener resultados. La fotografía que ya comenzó a circular por todos los televisores del país los muestra como una pareja consolidada, un adulto y un adolescente abrazados y sonrientes.
Quienes los conocieron en el estado de Washington -donde parece haber comenzado el recorrido criminal que concluyó en Maryland- los recuerdan como «muy unidos». Cuando Malvo frecuentaba la escuela de Bellingham, padrastro e hijastro vivieron juntos en un refugio para personas sin techo.
«El muchacho había dado algunos problemas a la Policía, pero nunca fue acusado de crímenes», recordó el alcalde de la ciudad, Robert Asmundson. La vida sin ataduras de Muhammad y Malvo los llevó a un vagabundeo por Estados Unidos, cuyos detalles los investigadores están todavía tratando de desentrañar.
Ayer de mañana fueron detenidos mientras dormían en un vehículo, como sospechosos de haber matado a 10 personas y dejar gravemente heridas a otras tres.
Compañeros
Muhammad-Williams, según relataron sus pocos amigos, encontró en el adolescente jamaiquino la estrecha relación que, incluso por la fuerza, había intentado lograr con sus propios hijos sin suerte. La primera esposa de Muhammad, Carol, relató que después de la separación envió a su único hijo a visitar a su padre en Tacoma, la localidad del estado de Washington donde el ex soldado vivió entre 1994 y 2000, y nunca lo regresó, debiendo acudir a la vía legal.
El sospechoso es un ex combatiente de la Guerra del Golfo (1990-91) y un muy buen tirador, indicó un funcionario del Pentágono bajo el anonimato. Fue soldado entre 1985 y 1995 en una unidad de ingeniería, precisó el funcionario. Obtuvo el rango de sargento y fue condecorado durante la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak antes de abandonar el ejército en abril de 1994. Entre sus distinciones obtuvo un permiso de «tirador de élite» (marksmanship), experto en M-16, un fusil estandard en las fuerzas estadounidenses.
Para ser reconocido «experto», es necesario disparar al menos 36 blancos móviles de 40 en total, a distancias de entre 50 a 200 metros. En un primer momento, el Pentágono señaló que no tenía archivos sobre la participación del sospechoso francotirador en la Guerra del Golfo.
Muhammad-Williams también obtuvo el nivel de experto en el lanzamiento de granadas a mano, según el responsable del Pentágono. No obstante, el hombre no recibió formación específica de tirador de élite ni entrenamiento de comando por parte de las Fuerzas Especiales, aseguró el responsable.
Su conversión al islamismo se remonta a hace 17 años. Tiempo atrás, su itinerario religioso y político lo llevó a las filas de la Nación del Islam, el movimiento afroamericano y musulmán del controvertido líder Louis Farrakhan. Williams llegó a ser uno de los encargados de la seguridad de la recordada marcha del millón de hombres que Farrakhan convocó en Washington en 1995.
El ex militar fue descrito por su primera esposa, Carol, como «un hombre con buen sentido del humor, al que le gusta hablar y estar entre gente».
Fuentes de la investigación incluso señalaron que Muhammad y Malvo «compitieron» entre sí durante la serie de asesinatos, intentado ser cada vez más precisos con los disparos que se cobraron diez vidas. * (ANSA)
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