El contacto estaba forzado y las chapas escondidas bajo la alfombra

Negaron haber robado el auto que habían robado

El contacto oficial con el caso también se dio de una manera poco convencional, aunque una vez más quedó en evidencia los resultados que dan los patrullajes preventivos.

Un móvil de la mencionada comisaría capitalina se desplazaba por la zona del barrio Ituzaingó. En esa tarea se encontraban cuando llegó hasta la intersección de 24 de Abril y camino Corrales.

Los agentes que conformaban el equipo fueron interceptados por un hombre que bajó de su auto y les dijo que acababa de culminar el seguimiento de dos delincuentes que le habían robado el vehículo a su hijo en la mencionada localidad canaria.

En efecto, tras tomar conocimiento de la noticia, el hombre decidió salir a buscar a los ladrones ya que tenía información sobre el camino que habían elegido.

Los resultados de este operativo civil surgieron en la estación de servicios ubicada en camino Mendoza y General Flores. Cargando nafta el «detective» avistó a los maleantes a bordo del Fiat Premio de su hijo, aunque sin las chapas originales.

Cuando el dúo retomó la marcha, el ciudadano hizo lo propio, manteniendo una prudencial distancia.

Nosotros ladrones?

La pesquisa se extendió por unas 20 cuadras hasta llegar al lugar indicado anteriormente, donde entraron en escena los uniformados.

«Son esos», los dijo el perseguidor para que los policías culminaran con la tarea. Tras adoptar las medidas de seguridad correspondientes, los actuantes se acercaron al auto y procedieron a indagar a sus ocupantes.

Los primeros problemas para éstos surgieron al no entregar las documentación correspondiente que los acreditara como legítimos duenos del vehículo.

A raíz de esto los funcionarios intensificaron su labor e hicieron descender a los individuos del rodado para poder inspeccionar exhaustivamente el interior.

En primer lugar, se constató que en el tambor de encendido estaba colocada una «espadilla» (elemento que usan los ladrones de autos para poder abrir y encender sus botines), irregularidad que por sí sola daba la senal de que eran ellos quienes habían sustraído el rodado.

Pero como si fuera poco, ocultas debajo de las alfombras los efectivos hallaron las chapas matrículas originales del Fiat Premio, AO-40.244.

Esto determinó que fueran llevados a la comisaría en calidad de detenidos, y una vez en ésta fueron identificados como JCGP, oriental, de 21 anos, y CRMB, oriental de 19 anos.

Al ser indagados sobre los hechos, los jóvenes negaron una y otra vez ser los responsables del latrocinio. Al mostrarseles las evidencias que pesaban en su contra, igual se mantuvieron en la negativa, lo cual dejó desconcertados a los policías.

Toda esta insólita situación fue notificada a la jueza penal de 14o Turno, Anabella Damasco, quien dispuso que en la presente jornada los «negativos» sean conducidos a su despacho para posteriormente tomar una resolución.

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