Estuvo preso por el "crimen por encargo" en Cardona

El oficial Mussini, procesado por homicidio, otra vez en su puesto

Como se recordará, el asesinato de Narciso Fleitas, ocurrido en la ciudad de Cardona, sacudió la opinión pública departamental y nacional, constituyéndose en el caso policial más importante de los últimos años en Soriano.

En diciembre de 1994, la Justicia Letrada de Mercedes disponía el procesamiento y remisión a la cárcel de dos personas por el delito de «extorsión» en torno al caso de «homicidio por encargo», del cual fue víctima Narciso Tomás Fleitas Morales, de 62 años, ciudadano de Cardona. Este hombre, luego de recibir una tremenda paliza, murió el 17 de ese mes en un centro asistencial de Mercedes.

Primero se quiso hacer pasar el caso como si fuera un accidente, pero el forense estableció que se trataba de un crimen. Fleitas ingresó el miércoles 14 de diciembre al Hospital de Mercedes, sufriendo fuertes dolores en el abdomen y golpes en la cabeza. Su estado de salud se agravó y fue derivado al sanatorio del CAMS, donde falleció el sábado siguiente.

El abogado de Fleitas denunciaba que el hombre había sido amenazado de muerte. Tras realizarse la autopsia se pudo saber que había muerto como consecuencia de varios golpes en todo el cuerpo, seguramente aplicados por matones profesionales. Narciso Fleitas era un empleado de condición humilde y pocos días antes le había ganado un pleito laboral a su empleador, a raíz de lo cual debía cobrar la suma de 104 mil pesos.

Recibió de su empleador un cheque por 20 mil pesos y la advertencia de que el resto de la deuda le sería abonada en cuotas y que «no molestara más porque si no, iba a aparecer muerto». Cuando su abogada se enteró de esta situación, inmediatamente radicó la denuncia por amenazas en la comisaría de Cardona, pero la suerte de Fleitas ya estaba echada, porque a pesar de la denuncia la amenaza se cumplió y lo mataron a patadas.

La autopsia estableció que se trataba de un homicidio, pues la víctima presentaba lesiones internas producidas por golpes que le causaron importantes derrames y heridas en el hígado y en un brazo, además de graves lesiones en el cráneo. El entonces juez letrado de Mercedes, José Santa Rosa, dictaminó los primeros dos procesamientos por los delitos de extorsión mientras la Policía de Soriano investigaba el caso como un «crimen por encargo».

Derivaciones

El hecho comenzó a tomar notoriedad nacional junto con la figura del juez Santa Rosa, quien constituyó su despacho en Cardona, por donde «desfilaron» numerosas personas en un expediente que comenzaba a crecer considerablemente, junto con la fama del juez a quien la prensa comenzó a designar como «el temporal de Santa Rosa». El crimen fue la punta de la madeja para desentrañar una serie de ilícitos económicos y juegos clandestinos en Cardona, llamada «zona franca del juego» por monseñor Rubio.

Casi un año después, el periódico El Centenario de esa ciudad incluía una columna firmada por el diputado Walter Vener donde el ahora legislador colorado escribía: «Para quienes tenemos conocimiento de que en el departamento de Soriano pululan los juegos prohibidos y entendemos necesario un parate en el tema, esta noticia podría ser alentadora si fuera el comienzo de un operativo general. Sin embargo, no lo es. En Cardona, Rodó, Mercedes, Palmitas, Dolores –por lo menos– se juega abiertamente y se conocen con lujo de detalles los lugares, días y horarios». Para mayor abundancia, el legislador decía: «La Jefatura de Policía recibe un porcentaje de la coima que se recoge, lo cual se destina al funcionamiento y gastos de dicha institución…».

La confesión

Las actuaciones judiciales prosiguieron con otros procesamientos hasta que, el 18 de enero de 1995, el comunicado oficial de la Policía indicaba el fin de las investigaciones y el procesamiento del funcionario policial de Colonia, Silvio Mussini, por el delito de homicidio ultraintencional.

Se procedió a la reconstrucción de los hechos, donde el imputado aportó detalles de cómo lo realizó, indicando que recogió a Fleitas en su auto en la calle Lavalleja de Cardona a las 14 del 14 de diciembre. Lo trasladó por la ruta1 hasta el kilómetro 184, para entrar a un camino vecinal, donde lo golpeó. Posteriormente lo volvió a cargar en el auto y lo tiró a un costado del cementerio, agregando que desconocía cómo Fleitas había llegado a Mercedes.

Cuestionamientos

Apenas 19 meses después Sergio Mussini quedó en libertad. El nuevo juez Letrado de Mercedes, Carlos Colmenero, había resuelto iniciar una completa revisión del proceso. El 25 de setiembre de 1996, Mussini era excarcelado y denunció haber recibido apremios para una declaración fraudulenta.

Su abogado defensor expresaba en la oportunidad que Santa Rosa había dirigido una investigación «torcida, perversa y tendenciosa» y que durante la detención de Mussini la policía le aplicó la «roldana» para que se declarara culpable. Esto desencadenó nuevas instancias, donde decenas de testigos volvieron a declarar y muchos de ellos parecieron rectificarse totalmente de sus dichos anteriores.

Un grupo de funcionarios del Juzgado de Mercedes denunció la actitud del juez Colmenero ante la Suprema Corte de Justicia, entendiendo que se estaba intentando sustituir todo el proceso anterior por uno nuevo para obtener otro resultado. La Suprema Corte de Justicia inició una investigación interna y poco tiempo después las actuaciones por el caso Fleitas se interrumpieron.

Los jueces Colmenero y Santa Rosa fueron trasladados de Mercedes y el caso se convirtió en un pantano de donde surgió ahora el oficial Mussini con un nuevo cargo en la Jefatura de Policía de Colonia.

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