
De todas maneras, el comando de la Seccional 21ª que dirige el comisario Shenck, ha reunido suficientes elementos y se obtuvieron testigos que incriminan al detenido. Además el propio imputado ha admitido ante las autoridades policiales que intentó asaltar al agente Gustavo Arnais cuando el domingo de noche se dirigÃa a la parada del ómnibus.
Dice que el funcionario se identificó como policÃa e intentó sacar su arma de reglamento y fue entonces que admite haberse asustado y por ello le disparó los cinco tiros. También afirma que actuó solo.
Ayer al mediodÃa se realizó la autopsia del funcionario, esperándose los resultados de ésta para obtener indicios que indiquen si es verdad que lo mató él solo. El policÃa tenÃa uno de los cinco balazos con orificio de entrada por la espalda, lo cual estarÃa indicando que fue atacado en varias direcciones.
Pero el principal inconveniente para dejar bien cerrado jurÃdicamente el caso, es la falta de la aparente única arma homicida. Si la policÃa la tuviera en su poder, se procederÃa entonces al peritaje balÃstico por parte de PolicÃa Técnica y si las balas que le extrajeron al policÃa coinciden con el arma que portaba el imputado, se tratarÃa entonces de una prueba concluyente.
Por tal motivo, la magistrada actuante resolvió anoche que se mantenga la situación del sospechoso y que éste permanezca detenido mientras la PolicÃa extrema sus esfuerzos por recuperar el arma que utilizó el asesino.
Sobre el revólver de calibre 38 utilizado para matar al agente Arnais, PFA manifestó que lo habÃa dejado en un cajón del salón comunal donde residÃa en el complejo de viviendas del barrio Guayabos. Allà también fueron apresadas dos jóvenes de 18 y 20 años y otra mujer de 44, quienes también declararon ante la Justicia. Sobre éstas se dijo que la vinculación que podrÃan tener con el crimen es la de encubrimiento.
En la vÃspera se realizó una serie de allanamientos en procura de recuperar el revólver, pero esto no ha sido posible. Los pesquisantes desconfÃan de las declaraciones del detenido y estiman que sin lugar a dudas el agente Arnais debÃa conocerlo porque son residentes de la misma zona.
Por otra parte, los compañeros de Arnais estiman que ningún delincuente se animarÃa a asaltar a un policÃa que lo conoce porque sabe que éste lo va a detener tarde o temprano. Los funcionarios policiales siguen creyendo que se trató de una venganza y que la emboscada fue concretada, tal vez por más de dos personas, por lo menos tres.
Mientras tanto, personal de la Seccional 21ª detuvo el lunes a última hora a un individuo de 20 años, carente de antecedentes, sospechoso de haber actuado junto con el asesino del policÃa. Este individuo también está a disposición de la jueza Damasco y ayer declaró por primera vez, retornando ambos en esta jornada.
Es que la jueza quiere aprovechar el plazo constitucional que vence hoy, para que la PolicÃa intente hallar el revólver utilizado por el asesino. Sólo asà el caso quedará judicialmente cerrado.
Por el momento, este individuo niega haber actuado junto con el otro, pero tiene una requisitoria anterior por haber copado la casa de otro policÃa.
En ese entonces, aprovechando que el funcionario no estaba intentó someter a la esposa. Sin embargo, los gritos de la señora pusieron en fuga al delincuente que estaba encapuchado.
Sin embargo, en medio de la lucha desesperada que la mujer del policÃa mantuvo con el asaltante, le pudo quitar la máscara y allà quedó bien establecido su conocido rostro: el asaltante y frustrado violador era vecino de la vÃctima.
Cuando vino su esposo le contó lo sucedido, se hizo la denuncia y con el testimonio de la esposa del funcionario se identificó al delincuente. El mismo estaba siendo buscado desde hace dos meses cuando ocurrió el fallido atentado.
En la presente jornada, entonces, se agotará la última instancia judicial que posee la doctora Damasco y vencerá el tiempo que tiene la PolicÃa para encontrar el arma, lo cual se estima como muy difÃcil.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21