Sigue la búsqueda del marinero ahogado
Enorme conmoción se vive en el ambiente portuario tras el insólito y trágico accidente que se desencadenó el lunes a las 15.30 en el canal de acceso a la terminal. Los trabajadores portuarios vivieron ayer una jornada de «luto» ante los infructuosos trabajos para hallar a Elbio Pizarro, el marinero que perdió la vida tras el siniestro.
Como se adelantara en la pasada edición, Pizarro y otros dos tripulantes estaban a bordo del remolcador Frijhoft, que junto a otro barco similar ingresaban al puerto al buque argentino Canal de Beagle.
Si bien la investigación por las causas del accidente se encuentra en presumario, desde un primer momento se manejó la hipótesis de que uno de los cabos del Frijhoft se cortó o enredó, provocando esto que se elevara sobre las aguas y se diera literalmente una vuelta sobre sí, para posteriormente sumergirse.
La Armada Nacional montó desde entonces un operativo en procura de asistir a los tres tripulantes, siendo dos de ellos (el patrón y el maquinista) salvados. Pero Pizarro no fue encontrado en la oportunidad y a pesar de los rastrillajes acuáticos y por tierra que se realizan, al cierre de la presente edición la situación se mantenía incambiada.
Fuentes navales señalaron a LA REPUBLICA que «hay indicios de que el marinero no está atrapado en el barco», tal como se especuló en su momento.
Zona señalizada
Las fuentes agregaron que a partir de las 16.30 de la víspera el Puerto de Montevideo quedó habilitado nuevamente para una operativa normal, con la salvedad de que todo ingreso o egreso debe estar coordinado estrechamente con la torre de control y los funcionarios que se encuentran realizando las tareas de rescate del marinero y del barco.
Como se recordará, tras el accidente el puerto quedó cerrado, provocando que varios barcos (entre ellos Buquebús) debieran aguardar largas horas para poder operar. Recién sobre las 21.30 se habilitó una operativa restringida, que fue levantada en la tarde de ayer.
El remolcador se encuentra a diez metros de profundidad con su popa enterrada en el barro, habiéndose determinado en base al trabajo de los buzos de la Armada y la lancha Trieste su ubicación exacta, lo cual motivó que la zona fuera valizada para evitar nuevos incidentes. Se informó que la Armada realizó los contactos con la empresa Reyla, armadora del remolcador siniestrado.
En este sentido, la empresa suscribió los contratos respectivos para en los próximos días proceder a reflotar la embarcación bajo la supervisión de la Armada. A nivel judicial, el caso se viene sustanciando en el Juzgado Letrado de 19º Turno. *
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