Había ejecutado a sangre fría a otro hombre

Cayó homicida prófugo

Información confidencial reunida por el personal de Homicidios orientó las pesquisas que venían siguiendo los funcionarios, que se trasladaron a una zona de ranchos a la altura del kilómetro 21 de Camino Maldonado. Fue en una de estas fincas que la Policía procedió a detener a Juan Enrique Javier Ortiz, oriental, casado de 31 años, y a su esposa.

La mujer, si bien aparentemente no tendría responsabilidad directa en el crimen, sí tuvo parte en el desencadenamiento del mismo. Los hechos se remontan al domingo 7 de julio. Próximo a las 22 horas se produjo un primer encontronazo entre víctima y victimario, que culminó en un enfrentamiento a golpes de puño.

La razón, de acuerdo a las versiones recabadas, habría sido que Miguel Angel Martineto Méndez, oriental de 43 años, intentó un acercamiento con la esposa de Javier Ortiz. Después de las trompadas los individuos se separaron y el tema parecía no tener mayores consecuencias. Pero sobre las 4.00 de la madrugada del lunes una vez más ambos individuos se cruzaron y la escena de horas antes se repitió.

Todo tenía como marco una cantina ubicada sobre Marcos Monterroso y Oficial 3, a la que llegó en su auto quien a la postre perdiera la vida. En el lugar ya estaba el matrimonio, que al ver al individuo salió del comercio. Otras vez un cruce de golpes, hasta que, según declaró en la víspera ante los investigadores, el más joven de ellos se introdujo en el auto de su rival y le robó un arma de fuego.

Sin dudar un instante comenzó a jalar el gatillo sin parar, haciendo impacto seis balazos en la humanidad de Martineto.

Cayó fulminado al piso y murió de manera instantánea. Al lugar arribaron minutos después funcionarios de la Seccional 18ª y Policía Técnica. Posteriormente el caso pasó a Homicidios, cuyo personal estuvo durante estos días a punto de capturarlo varias veces. El jueves de noche el homicida no tuvo escapatoria. Ahora se encuentra a disposición del juez Penal de 3er. Turno, al igual que su esposa.

Otro hecho aclarado

Mientras la víctima se debate entre la vida y la muerte, el causante de otro sangriento episodio debe responder ante el mismo magistrado que el caso anterior por el homicidio que intentó cometer. Ocurrió días atrás en la calle Irureta Goyena. Frente al 3170 de esta arteria había sido hallado días atrás con graves golpes en el cráneo Carlos Ramón Trías, alias «Gitano», oriental de 27 años.

Fue conducido a un centro asistencial, siendo derivado luego a un sanatorio particular. De acuerdo a las fuentes que han sido consultadas Trías presentaba estado comatoso producto de hundimiento de cráneo y desprendimiento de masa encefálica. La imposibilidad de indagar al individuo dificultó el inicio de las pesquisas, que sin embargo se resolvieron con éxito en la mañana de ayer.

Personal de la División Homicidios detuvo a quien fuera identificado como Ruben Marcelo Mene Barragal, alias «Lela», oriental de 22 años. Este, al igual que la víctima, posee antecedentes penales. Tras ser indagado y en virtud de las pruebas que los efectivos habían conseguido en su contra, terminó confesando el intento de asesinato. Como motivo alegó que mantenía una larga enemistad con el «Gitano», con el que se encontró en horas de la madrugada en el citado punto de Irureta Goyena. El detenido alega que su oponente extrajo un arma de fuego con intención de matarlo, pese a lo cual logró trabarse en lucha y desarmarlo. Pero no fue con el supuesto revólver que lo atacó. De acuerdo a su relato tomó una baldosa y la descargó con fuerza varias veces sobre la cabeza de Trías.

Al ver que lo había dejado muy mal herido se dio a la fuga. En la presente jornada el individuo comparece ante el magistrado penal mencionado. *

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