Tras los pasos de un tal "Aguirre" por los saqueos
LA REPUBLICA había informado el pasado jueves en exclusiva que la Policía trabajaba sobre la hipótesis de que los autores del triple saqueo a las sucursales Unión, Malvín y Pocitos del Banco de Crédito, se habían hecho clientes de la institución para estudiar la operativa interna. Esto quedó confirmado en la víspera, según la información recabada en fuentes judiciales.
Por orden del juez penal de 5º Turno, Jorge Imas, se abrieron tres cajas de seguridad que figuraban en estos bancos a nombre de un tal «Aguirre». Cuando se concretó la apertura, se determinó que en ellas no había nada. Se da por un hecho que la identificación empleada por esta persona para abrir las cuentas es falsa.
Este mismo nombre fue el que se repitió tras la detención de dos corredores de bolsa por parte del Departamento de Hurtos y Rapiñas. Desde la mañana de ayer y hasta las primeras horas de la tarde los dos corredores fueron indagados por el magistrado actuante. Los operadores bursátiles demostraron que habían recibido las acciones de Baluma SA (Conrad) de buena fe. Es decir que no sabían, cuando las recibieron, que eran robadas.
Según se explicó, estos profesionales deben registrar quién es el que se las entrega, información que aportaron al magistrado, y aquí es donde Aguirre aparece nuevamente. Los detenidos recuperaron la libertad sin perjuicios, es decir que pueden ser citados nuevamente cuando el magistrado lo requiera. De no surgir novedades en la investigación policial, el Juzgado actuante continuará su trabajo después de Semana Santa.
La primera cifra
De acuerdo a los diversos actores que trabajan en este complejo caso y que han sido consultados por LA REPUBLICA, la primera cuantificación de la maniobra es de un millón y medio de dólares, cifra que podría incrementarse. Como ya ha sido informado, en los 20 coffres-forts violentados había efectivo, joyas de subido valor y documentos de fácil cobro.
En la pasada jornada LA REPUBLICA reveló que entre los «papeles hurtados» había obligaciones negociables de la firma Baluma SA (Conrad Hotel) y Bonos del Tesoro. Se daba cuenta de que había obligaciones negociables de otras empresas, confirmándose ayer que también fueron robadas de la empresa Coca Cola .
Como medida previsoria, el magistrado actuante notificó al Banco Central y a la Bolsa de Valores sobre los números de series de los documentos que ya han sido denunciados como robados, para evitar que se cobren, tal como se adelantara en la pasada edición.
Los autores
Las versiones sobre los autores del robo súper millonario son varias. Un medio de prensa informó en la víspera que los sistemas de circuito cerrado de televisión habían registrado el ingreso y egreso a las cajas de seguridad de cuatro personas. Se dijo también que se trata de argentinos con profusos antecedentes. Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA dijeron que las cintas recabadas son sumamente defectuosas y que se debe recurrir a sistemas de «limpieza» para poder identificar a alguien. Por otro lado recordaron que a los sitios donde se encuentran las cajas de seguridad se accede de manera individual, por lo cual sería poco probable que haya cuatro personas ingresando al mismo tiempo. Salvo que se haya contado con apoyo interno del personal del banco, algo que se da como muy probable, pero no en este extremo.
El martes de noche se conoció que doce cajas de seguridad de la sucursal Unión habían sido saqueadas, el viernes se le sumaron las de Malvín y Pocitos, donde robaron tres y cinco cajas respectivamente.
En todos los casos las puertas de los cofres fueron violentadas, pero no destruidas por completo, al punto tal que tras el hurto fueron «cerradas».
Esto habría demorado el hecho de que se conociera la maniobra.
Recién se supo cuando un cliente fue a abrir su caja y comprobó que un tal «Aguirre» ya lo había hecho por él.
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