Dos comercios allanados y casi 500 camisas incautadas

Golpe a la falsificación de marcas de ropa y su venta en comercios

Este operativo, desarrollado por el Departamento II de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) se enmarca dentro del combate al contrabando y adulteración de marcas de ropa, liderado por una organización, cuya estructura fuera revelada por LA REPUBLICA en ediciones pasadas.

Este nuevo capítulo se realizó en tres fases, siendo allanados los dos comercios pertenecientes a uno de los investigados (GSM, oriental, mayor de edad) y en el domicilio del importador y proveedor de éste, JCPP, oriental, mayor de edad. En este caso las pesquisas que venían siendo llevadas a nivel general por la repartición de marras se convirtieron en una denuncia específica, radicada por el estudio jurídico que representa a Polo, la marca afectada.

Los funcionarios realizaron entonces indagaciones e investigaciones al respecto, las cuales fueron puestas en conocimiento de la jueza a cargo del Juzgado Letrado de 2º Turno de la ciudad de Las Piedras, departamento de Canelones.

Una vez que la magistrada otorgó las órdenes para realizar los allanamientos se procedió el pasado sábado a concretar los mismos.

Resultados

Los investigadores procedieron a inspeccionar el comercio principal de GSM, uno de los más importantes de Las Piedras, emplazado sobre la Avenida Rivera. Paralelamente se hacía lo propio con la sucursal que el comerciante tiene en la capital del país, emplazada sobre la Avenida Garzón en la zona de Colón.

En este contexto se «vaciaron» las estanterías de los locales que contenían las camisas que plagiaban a la marca Polo Saint Laurent, que según las fuentes consultadas por LA REPUBLICA ascendieron a 457 unidades. Todas ellas, tal como fue constatado en otros procedimientos similares, eran de procedencia China.

Posteriormente los actuantes se dirigieron al domicilio particular del importador del producto y proveedor del comerciante, donde se incautaron elementos relacionados con su actividad y sobre su relación con los negocios allanados.

Culminada esta parte ejecutiva del procedimiento los dos detenidos, junto con la mercadería, fueron trasladados a la sede de Inteligencia en la calle Maldonado de Montevideo.

Los individuos fueron indagados sobre la maniobra, al tiempo que se daba cuenta a la magistrada interviniente de los resultados obtenidos. Las fuentes indicaron que el Juzgado resolvió no privar de la libertad a los investigados hasta tanto la Dirección Nacional de Policía Técnica no eleve a la sede las pericias correspondientes.

Antecedentes

Los peritos cuentan en sus archivos con antecedentes en la materia, producto de procedimientos anteriores realizados por Inteligencia meses atrás. Por tanto se cuenta ya con la descripción técnica de la marca original, restando ahora su comparación con la grifa existente en las camisas requisadas el pasado fin de semana en Las Piedras y en Colón.

Se supone entonces un trámite más rápido en esta instancia. Si bien con relación a la falsificación de marcas se han realizado una gran cantidad de operativos, tres de ellos estuvieron relacionados directamente con Polo.

El primero de ellos también estuvo a cargo del Departamento II, concretado el primero de setiembre de 2001. En aquel entonces los efectivos allanaron una fábrica de ropa instalada legalmente hace 40 años en la capital.

El empresario, de 62 años, había encontrado en el delito la forma de aumentar ganancias en tiempos de crisis. Traía prendas chinas y en su establecimiento, valiéndose de los empleados, les pegaba las grifas truchas.

En aquel entonces Policía Técnica elaboró ese primer informe al que se hacía referencia. El producto se comercializaba en distintos comercios.

El segundo golpe a este tipo de maniobras fue asestado el pasado mes por el Departamento VII de Inteligencia, cuando en Rivera allanó un free shopp que ofrecía este producto, accionar que culminó con el procesamiento de la hermana del prefecto del Chui Brasil. El del pasado fin de semana sería el tercero que se concreta en este sentido.

En todos los casos se dio como denominador común que las camisas eran vendidas a través de estructuras legalmente establecidas, dejando en evidencia las claras implicancias entre lo lícito e ilícito.

Ganancias

El negocio de los involucrados es redondo. Traen camisas chinas a un precio irrisorio en comparación con productos de calidad, a las cuales se les añade el logo de Polo.

Esto último levanta el precio del producto, que igualmente es vendido a valores sustancialmente más bajos que los originales, dañando no sólo económicamente a la marca sino también su imagen hacia el público.

Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA detallaron los costos y valores que manejaban el importador y el comerciante que hoy se encuentran a la espera del fallo judicial.

Las camisas en China eran adquiridas por el proveedor en 2,60 dólares (46 pesos), que a su vez se las vendía al comerciante a un precio de 288 pesos, que se incrementaba al llegar al público hasta los 690 pesos.

El precio de venta del producto original, dependiendo del modelo, oscila entre los 79 y 89 dólares, o entre los 1.501 y 1.691 pesos, respectivamente. *

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