
Según información recogida por LA REPUBLICA en el Ministerio del Interior, en quince dÃas estarán llegando otras 200 motos. La mitad de ellas será puesta a disposición de las comisarÃas de la capital a cargo de las jurisdicciones consideradas como más conflictivas, mientras que las 100 restantes serán asignadas a las jefaturas de PolicÃa de Canelones y Maldonado.
Por otro lado, también el ministerio recibirá 2.200 chalecos antibalas adquiridos tiempo atrás, los cuales serán repartidos entre las distintas jefaturas del paÃs. Según se estima, estos equipamientos se concretarÃan entre el 27 y 28 de abril. La descentralización consiste en esta potencialización de las comisarÃas, pero también se enmarca dentro de la polÃtica de acercamiento a la sociedad impuesta desde el ministerio por su titular, Guillermo Stirling.
Cada comisarÃa ha sido dividida en radios pequeños a los que es asignada una determinada cantidad de policÃas, que en el transcurso del proyecto serán conocidos por todos los vecinos de estas subzonas. Como elemento de mayor intercomunicación, un móvil de cada radio estará dotado de un teléfono celular, cuyo número estará en conocimiento de los vecinos. Para esto se ha firmado un convenio con Antel, el cual se cerrarÃa la próxima semana.
Además habrá dos uniformados por radio que recorrerán la zona a pie durante los tres turnos policiales, con la finalidad de tener un contacto directo con los habitantes. Se busca –tal como se ha explicado– obtener información para prevenir delitos y para conocer los problemas especÃficos de cada área, con el fin de buscar soluciones.
Esta realidad fue destacada ayer por el comisario de la Seccional 5ª, Miguel Iraola, quien habló en representación de los comisarios de la zona centro. El discurso fue pronunciado a las 16 y 30 en la plaza de los Treinta y Tres Orientales, donde se cerró esta primera etapa. El acto causó grandes trastornos en el tránsito, en virtud de que la principal avenida fue cortada, provocando desvÃos en las lÃneas de transporte.
“Termina hoy la formalidad pública de dar a conocer la polÃtica de descentralización del mando superior de la PolicÃa, y al dÃa de hoy se lo podrá recordar, entonces, como el dÃa en que se rescataron caros valores de nuestra sociedad. La sociedad civil en las personas de sus ciudadanos, sus representantes y sus servidores, formalizando algo mucho más profundo que una mera y nueva operativa profesional. Aquà estamos, juntos, del mismo lado”, expresó Iraola.
El comisario remarcó la necesidad de integración entre PolicÃa y ciudadanÃa para activar los mecanismos contra el flagelo del delito, siempre cambiante: “Se han ido ya los tiempos del facilismo: ni las democracias son débiles, ni las leyes malas, ni los jueces son blandos, ni la PolicÃa no trabaja”. En otra parte de su alocución el comisario se refirió a la importancia del trabajo que los vecinos de cada barrio están realizando en el marco de las Comisiones de Seguridad Barrial.
Ante esto dijo: “Hoy no sólo campea la sensación de inseguridad, en franco retroceso en algunas zonas de la capital, también campea la indiferencia, la violencia, la falta de tiempo, la desintegración familiar, la insensibilidad con el otro y su lugar, lo que los policÃas profesionales llamamos ´la crisis del respeto´”.
En plena avenida 18 de Julio, y ante decenas de civiles que se detenÃan a participar de la ceremonia, el titular de la Seccional 5ª se refirió a la función que llevan adelante los integrantes de la propia institución.
“Vean entonces quién es en la realidad el que nos defiende: es ese hombre de azul que en la humildad de su indumentaria, la sencillez de su vida, hoy estará al sol, mañana a la lluvia en un accidente, en un incendio, en la puerta de una escuela o persiguiendo a un delincuente. Al que se le pide conocimiento de juez, educación de conde y nobleza de santo… es tan sólo un hombre, como ustedes y yo, bueno y malo, pero siempre testigo del dolor o el infortunio de sus conciudadanos”. Finalmente señaló que con esta polÃtica, “los vecinos conocerán al policÃa de su barrio, se estrecharán vÃnculos, se generará en el ámbito de las Comisiones de Seguridad Barrial un espacio de confianza y comunicación. Habrá un dÃa a dÃa de pequeñas victorias y a veces, algunas derrotas. Habrá errores, habrá discusiones acaloradas del comisario y sus vecinos. Habrá hombres trabajando. Habrá entonces, un futuro”.
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