Peritaje balístico dio la pista para atrapar a un asesino
Se trata del homicidio del marinero Julio Aldo Maciera Gómez, quien al momento de ser asesinado en el cruce del Camino San Fuentes y Servidumbre tenía 29 años. En aquel entonces lo único que se había podido saber es que tras mantener una discusión con dos hombres por problemas de polleras, Maciera recibió un balazo en el pecho que le costó la vida.
El misterio se prolongó casi dos meses. Pero el 29 de abril, tras un copamiento realizado muy cerca del lugar del crimen, donde una almacenera abrió fuego contra los dos delincuentes e hirió a uno, se inició el camino hacia el esclarecimiento del homicidio.
Tras ese episodio, funcionarios de la Seccional 24ª detuvieron a los asaltantes, a los que les incautaron un arma de calibre 38, la que fue enviada a la Dirección Nacional de Policía Técnica para el peritaje balístico. Una vez terminado el estudio de la evidencia, el comando de la mencionada repartición, que dirigen los comisarios Ramírez y Rocha, ordenó que se cotejara ese resultado con los crímenes que permanecían impunes.
Para sorpresa de los funcionarios, se pudo establecer con claridad que el arma utilizada en el copamiento el 29 de abril era la misma que se había usado para matar al marinero Maciera. Tal indicio probatorio de sustento científico impulsó una profunda investigación del asesinato del marinero.
Lo primero que se hizo fue interrogar al menor de 16 años que había sido herido durante al asalto a la almacenera de la calle Samuel Lafone en el Cerro, y estaba internado en la Colonia Berro por «rapiña especialmente agravada».
Avances
Con base en las investigaciones efectuadas a partir de las declaraciones del menor, las autoridades de la Seccional 24ª lograron identificar al presunto autor del asesinato de Maciera. Se trata de un hombre de 21 años, iniciales FAM, quien posee antecedentes penales por el delito de «hurto», quien finalmente pudo ser detenido.
Pese a que el hombre negaba haber matado al marinero el 7 de abril a la hora 23, los funcionarios pudieron arrestar a otro individuo que lo estuvo acompañando durante el sangriento episodio.
El testigo, luego de declarar, deslindó responsabilidad y quedó libre por decisión judicial, pero para ese entonces todas las pruebas ya apuntaban al sospechoso. Interrogado en profundidad por el comisario Rocha, el individuo finalmente admitió el crimen e indicó que la discusión con Maciera se debió a que su compañera actual había estado antes viviendo con el marinero.
La noche que se produjo el crimen, el matador iba acompañado por el menor de 16 años. Tras cruzarse con Aldo Maciera en el Camino San Fuentes ambos hombres discutieron por la mujer.
Esto derivó en que el individuo sacara un revólver de calibre 38 con el que le efectuó un balazo que le causó la muerte.
Tras el crimen, el matador le entregó el arma al menor para que la escondiera y ambos se dieron a la fuga, en tanto que el herido fue recogido y trasladado al Centro Coordinado del Cerro, donde falleció momentos después de haber ingresado.
Nueva aparición
El hecho había quedado sumido en el mayor misterio, hasta que el menor utilizó el mismo revólver para asaltar el almacén de la calle Samuel Lafone. En esa ocasión acudió junto a otro menor, intentando rapiñar a la comerciante.
La mujer fue llevada del comercio hasta su domicilio en el fondo, donde los delincuentes robaron un televisor y otros efectos, además de la suma de 900 pesos. Cuando iban a retirarse, la almacenera pudo apoderarse de un revólver que tenía escondido en el almacén con el que hizo frente a los rapiñeros para evitar el despojo. El menor armado le disparó primero y la mujer también accionó el gatillo e hizo blanco en el delincuente, mientras el otro compinche se daba a la fuga. Sería capturado a las pocas horas.
El revólver que había usado el precoz rapiñero fue enviado a la Policía Técnica, y la pericia de balística elaboró su informe con la imagen del proyectil. Fue entonces que los oficiales de la Seccional 24ª se tomaron el trabajo de cotejar la imagen enviada por la Técnica con la de otros proyectiles de hechos que nunca habían sido aclarados. Así, encontraron total coincidencia con la bala que había matado al marinero Maciera Gómez.
El homicida confeso se encuentra desde ayer ante el juez en lo Penal de 10º Turno. *
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