Esposado y encadenado declaró ayer Pablo Moreira

El uruguayo Pablo Moreira, que el 7 de febrero en pleno vuelo entre Miami y Buenos Aires intentó irrumpir por la fuerza en la cabina de tripulación de un aparato comercial estadounidense, volvió a comparecer ayer viernes ante un juez federal de Miami, donde sigue detenido.

Moreira, esposado y con los pies encadenados, tuvo una corta comparecencia de rutina. Su juicio se iniciará ulteriormente, una vez que sus abogados determinen la línea de su defensa. El uruguayo, que puede ser condenado hasta a 20 años de prisión por obstrucción contra una tripulación aérea, sufrió durante aquel vuelo «un absoluto colapso nervioso», afirmó uno de sus abogados, Rebekah Poston.

Poston dio a entender que podría alegar una enajenación temporal de su cliente. Moreira, de 29 años, empleado de un banco en su país e integrante de una acomodada familia uruguaya, fue controlado por la tripulación y pasajeros tras embestir al menos seis veces contra la puerta de la cabina, según la acusación.

El incidente se produjo cinco horas después de que el avión despegara de Miami. El aparato, un boeing 777 de United Airlines, aterrizó sin problema en Buenos Aires, donde se le negó al uruguayo la entrada al país. El mismo 7 de febrero por la noche Moreira fue reenviado a Miami para ser juzgado. (AFP) *

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