Tomaron nueve rehenes en copamiento a planta de Fargo
Eran las nueve de la noche del pasado sábado. En la planta de la panificadora Fargo, sita en Julio Arellano 4034 y Vázquez Cores, golpearon a la puerta. El guardia contratado de seguridad se acercó para ver quién era. Un joven le contestó que venía de parte de una agencia de colocaciones y que quería dejar un currículum.
El hombre sospechó de tan absurdo planteo, pese a lo cual el desconocido no tuvo inconvenientes en dejar la teoría y demostrarle cuáles eran sus cualidades «laborales». Cuando el recién llegado advirtió que el guardián no lo dejaría pasar, sacó un revólver, apuntó a la cabeza del hombre y le exigió que le franqueara el paso.
Así fue. Al primer individuo se sumaron otros tres, y si bien no se pudo establecer si todos estaban armados, el que ya había extraído el arma siguió con las amenazas. En total había nueve personas, las cuales fueron obligadas a subir en la caja de uno de los camiones de la firma. Allí quedaron encerrados durante largos minutos, los cuales fueron aprovechados por el cuarteto para causar más daño que el botín que se llevaron.
De acuerdo a las fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA, los copadores destruyeron el mobiliario del lugar en busca de efectivo. Pero sólo encontraron tres mil pesos, dos cheques, un teléfono celular, además de tres bicicletas.
Posteriormente se subieron a un camioneta Fiat Ducato de la firma y en ella se dieron a la fuga.
Horas después la misma sería hallada sobre la calle Carreras Nacionales, en jurisdicción de la Seccional 16ª.
Las fuentes indicaron que la empresa cuenta con alarmas conectadas con la Policía, las cuales habrían funcionado como alerta para la Seccional 13ª que por jurisdicción asumió competencia en el caso.
Las fuentes consultadas dijeron que tras la liberación de los nueve rehenes –ninguno de ellos resultó herido–, se los indagó para tener detalles sobre sus características fisonómicas, y a partir de ellas procurar sus capturas. *
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