El joven volvía de Miami y fue reducido a la fuerza al querer entrar a la cabina

Bancario uruguayo quiso copar un avión y regresó detenido a EEUU

Todo ocurrió a bordo del vuelo 855 de United Airlines que cubría el trayecto entre Miami (Florida, sudeste), Buenos Aires y Montevideo. Unas cuatro horas después de haber partido de Estados Unidos y cuando la mayoría del pasaje dormía, Moreira se levantó de su asiento en la clase ejecutiva y se dirigió inesperadamente hacia la cabina.

Tras los ataques suicidas que el 11 de setiembre derribaron las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono, el gobierno de aquel país ordenó una serie de medidas de seguridad adicionales para evitar nuevos atentados.

Entre ellas dispuso que sus aerolíneas reforzaran las puertas de las cabinas de los pilotos para evitar que eventuales terroristas se apoderen del vuelo, y también que se mantuviera la presencia de funcionarios del FBI en los viajes.

Moreira justamente hizo lo que se suponía que un extremista procuraría hacer. De acuerdo a pasajeros del vuelo, entrevistados a la llegada del avión al Aeropuerto de Ezeiza, el individuo la emprendió a patadas y golpes de puño contra las puertas, lo cual generó que las personas que estaban dormidas se despertaran sobresaltadas por la situación, y que la tripulación y el efectivo del FBI comenzaran a poner en marcha el operativo pensado para controlar a un terrorista.

Diez minutos

La situación se extendió durante unos 10 minutos, de acuerdo a los testigos. Al inicio del escándalo no se sabía qué pretensiones tenía el hombre, que se expresaba un poco en inglés y otro poco en español. Los testimonios indican que el alerta fue dado por el propio capitán del vuelo 855, que mediante alto parlantes solicitó apoyo.

Como el desacatado no cejaba en su acción, los tripulantes y el efectivo del FBI debieron golpearlo reiteradamente para poder dominarlo, luego de lo cual le fueron colocadas unas esposas de plástico, y según algunas versiones fue maniatado con los cinturones de seguridad de los asientos. Posteriormente se solicitaron los servicios de un médico para asistir en primera instancia a Moreira, que quedó lesionado por el accionar de sus captores. Desde ese entonces y hasta las 10 y 21 horas que el avión arribó a Ezeiza, el joven permaneció dominado. Hasta el momento no trascendió el contenido del diálogo que pudo haber mantenido con el funcionario del FBI y los tripulantes.

Como la situación pudo ser controlada no fue necesario activar mecanismos más estrictos, pese a lo cual desde el aire se notificó lo que estaba pasando a las autoridades policiales argentinas, a Interpol y al FBI. Al llegar al aeropuerto el grupo especial de la Policía Aeronáutica Nacional argentina ingresó al avión, lo tomó prisionero e informó al juez.

Quién es

Moreira es un joven bancario que estuvo vinculado en su momento al Bank of Boston y que actualmente se desempeña en un cargo gerencial del ABN-Amro en el área de mercados emergentes, de acuerdo a fuentes consultadas por LA REPUBLICA.

En este sentido se explicó que por su condición viaja semanalmente a Estados Unidos, llegando incluso a ser conocido de varios de los tripulantes que cubren rutinariamente la línea indicada.

La información recabada indica que el joven en esta oportunidad habría sido enviado a Miami a un curso o seminario bancario, y que habría concurrido acompañado de otra persona.

Las fuentes agregaron que, de acuerdo a los primeros datos reunidos, en Miami Moreira ya había presentado alguna crisis nerviosa y se lo había hecho saber a familiares mediante comunicación telefónica.

El uruguayo que con su desequilibrada acción fue noticia en el mundo entero durante toda la pasada jornada, sería pariente cercano del ex ministro de Economía Luis Mosca.

Allegados al joven dijeron que de un tiempo a esta parte, y en virtud de una difícil situación económica que estaría enfrentando, entró a experimentar ciertas alteraciones sicológicas.

Ayer sobre las 14 horas llegó al Aeropuerto de Carrasco el avión de United con los pasajeros que tenían como destino Uruguay, al igual que Moreira.

A Estados Unidos

El portavoz de la Fuerza Aérea Argentina, vicecomodoro Jorge Reta, dijo a los medios de prensa tras el incidente que no se descarta ninguna hipótesis en torno al hecho, ya que al momento no se conocían las motivaciones del uruguayo, aunque en los hechos la posibilidad de estar ante un terrorista está descartada totalmente.

Reta dijo que hay tres planteos: que todo se deba –como se piensa– a un desequilibrio emocional; que se trata de un problema de drogas o que definitivamente quería apoderarse del avión con fines desconocidos.

Al cierre de la presente edición el uruguayo era llevado a Estados Unidos para ser sometido a la Justicia local, a los efectos de aclarar la situación.

Desde los ataques terroristas del 11 de setiembre en Nueva York y Washington, es el segundo uruguayo que se ve involucrado en situaciones extremas, sospechoso de ser terrorista. El primero había sido Fredy Lima, funcionario internacional de la OEA e integrante del Instituto 1815 que comanda el general Líber Seregni.

En su caso, fue detenido en un aeropuesto estadounidense por un comentario que hizo cuando lo revisaban antes de subir al avión. Tras permanecer bajo sospecha varias semanas, fue liberado. *

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