Son las víctimas de las mujeres que abusan de la solidaridad

Las sobrinas del cuento

Tienen miedo. Dicen que andan paranoicas y cuando salen a la calle miran para todos lados. Desde que el destino unió sus infortunios dialogan por teléfono habitualmente en busca de alguien con quien compartir «tanta impotencia y bronca». Zulma Piñeiro es una de las tantas víctimas de las tres mujeres que han recibido el mote de «las actrices» y que vienen dejando el tendal.

A Zulma le sacaron casi cuatro mil dólares, 500 pesos y joyas. Su caso se remonta al 7 de enero a las 14 horas y le tocó vivirlo a pocas cuadras de su casa, de la que se había retirado para pagar una factura en un supermercado e ir al banco a realizar un depósito en moneda estadounidense. Parecía que la estaban esperando.

Al llegar a Capitán Videla y Soca se topó con una muchacha que aparentaba tener alguna discapacidad: «Señora, ayúdeme, estoy perdida». Fue lo primero que le dijo. La dama se conmovió y le preguntó cómo había llegado allí y de dónde venía. «La tontita» –como la definió en base al rol que interpretaba el señuelo– alegó que era una interna del Colegio Sagrado Corazón de Las Piedras y que había ido al aeropuerto a despedir a una monjita.

«Desde allí me dijo que llegó hasta ese lugar en uno de esos autos que se pagan. Me mostró 50 pesos arrugados y dijo que los iba a tirar», recordó Zulma, que en la oportunidad llevaba un bolso con los valores y un saquito en su interior. La muchacha le contó otra serie de cosas que no eran coherentes y antes de que decidiera acompañarla a un cambio para que le reemplazaran el billete gastado, aparecieron las otras intérpretes del cuento del tío.

La catedrática

Antes de que «llegara la catedrática y su hija, la tontita se había levantado el buzo y me mostraba, adosadas a su cintura, varias ‘figuritas’ verdes» que en realidad eran dólares. Cuando las otras dos cómplices llegaron, la muchacha sin rumbo repitió la escena y empezó a decirles que tenía hambre y sed.

«Ahora, cuando recapitulo, me doy cuenta que estaba todo organizado». Pero ya era tarde. La muchacha, de la que no se sabía si tenía 20 o 25 años, decía que quería comer un refuerzo de salame y queso. Las recién llegadas le dijeron a Zulma que ellas le iban a buscar algo de comer y se fueron, regresando a los pocos instantes con una gaseosa y dos empanadas.

Antes del retorno la interna del colegio que no existe, le dijo a la señora que su nombre era Ramonita Espósito, el mismo que les proporcionó a varias de sus otras víctimas. Cuando vio las empanadas, Ramonita dijo que eso no quería y entonces la «sobrina del cuento», que ya había perdido mucho tiempo, se paró y dijo que se iba, que tenía que ir al banco; sugirió que en todo caso la llevaran a la institución para pedir ayuda a los policías que siempre están allí.

Se paró del murito en el que se había sentado, pero entonces una de ellas la tomó del brazo y le dijo: «¿Cómo te vas a ir, con todo ese dinero? Nos la puso Dios en el camino». «Yo les dije que no me interesaba, que debería ser dinero robado». Finalmente Zulma narró que logró evadir esa situación que ya la estaba incomodando. «No hice 20 metros cuando miré para adentro del bolso y me di cuenta que me habían robado. Me di vuelta y habían desaparecido».

Hoja de perejil

La entrevistada, a casi un mes del hecho definió la capacidad de labia de las actrices con una mezcla de humor e incredulidad: «Te envuelven en una hojita de perejil arrugada». Ese mismo 7 de enero, pero cuatro horas después y en la zona de Malvín, el trío de cuenteras dio un nuevo golpe. En este caso la víctima era una mujer que estaba buscando casa para mudarse.

En todos los episodios pareciera que las estafadoras hacen un estudio previo y que contarían con apoyo de una estructura más organizada. En este otro caso, sabían el dato de la búsqueda de apartamento y lograron que se interesara por un aviso clasificado. Lo fue a ver y se encontró que la recibía, quien luego se comprobaría integraba el elenco delictivo.

Le mostró la casa y no le gustó, pero la vendedora le dijo que a principios de febrero tendría una como la que ella quería. La mujer se retiró y a unas dos cuadras del lugar aparecieron las otras dos mujeres. Si bien «la obra» gira siempre en torno a la «bobita», los momentos y libretos se adaptan a la situación.

A esta mujer le sacaron unos dos mil dólares. Las estafas superan la decena y han llegado a inducir a una mujer a retirar varios miles de dólares del banco para luego sustraérselos.

Las detienen

«El sábado 19 de enero a las 8 y 30 de la mañana me llamaron de la Seccional 11ª para saber si podíamos concurrir al Juzgado, junto a las otras señoras, para identificar a tres mujeres que serían las responsables de los hechos». Zulma Piñeiro, repasando una libreta en la que lleva las anotaciones de toda esta situación, afirmó que ese día se entusiasmó y pensó que se podría hacer justicia.

Según contó, estuvieron cinco horas en la sede y prestaron testimonio ante la jueza penal de 20º Turno, en presencia del abogado de las sospechosas. «Eso nos molestó mucho porque ni siquiera nos avisaron». Lo cierto es que ese día varias de las «sobrinas del cuento» identificaron a las mujeres. No todas imputaron a las mismas, pero afirman que coincidieron entre algunas de ellas.

Además, recordó Piñeiro, previo a su comparecencia en el Juzgado había estado en Jefatura y mediante el archivo fotográfico también había identificado a alguna de sus estafadoras. Pero el 20 de diciembre un oficial de la Jefatura le comunicó que las actrices habían quedado en libertad. «Sentí y siento gran impotencia. Yo creo en la Justicia, pero en este caso, por lo menos, no en la persona que la aplica».

El desconcierto y la desprotección aumentó cuando se enteraron que el 28 de enero en Punta del Este, «la bobita» y «la catedrática» consumaron una nueva estafa con el mismo libreto que habían usado con ella. A una mujer de más de 70 años le sacaron 10 mil dólares que había retirado del banco.

Piñeiro, mirando con bronca el bolsito que llevaba aquel día, concluyó que «ya no podré interesarme por los otros». *

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