Otra vez el horror en Nueva York
Nuevamente, y apenas una semana antes de Navidad, los escombros y el fuego volvieron a adueñarse de Nueva York aunque esta vez nada tienen que ver con ello los terroristas. Los bomberos necesitaron casi tres horas para retomar el control de la situación, aunque no pudieron evitar que cayera gran parte del techo de la gran iglesia. Para los neoyorquinos que encendieron el televisor a la hora del desayuno fue la repetición de algo que vieron varias veces este otoño (boreal). La primera vez fue cuando se produjo el ataque terrorista contra las Torres Gemelas, el 11 de setiembre, y la segunda, el 12 de noviembre, cuando el avión Airbus que había partido del aeropuerto Kennedy cayó en Queens. Hoy, poco más de tres meses después de la iniciación de aquella dramática secuencia, vieron las llamas devorando la catedral. «Vi el fuego desde la ventana de mi casa», dijo el reverendo Don Taylor, obispo vicario de la catedral que fue despertado por las llamas en su casa en St. John.
Una hora después del comienzo del incendio se habría celebrado en la iglesia la primera misa de la jornada: «Estamos en Navidad. En esta época del año es muchísima la gente que concurre», dijo Taylor. St. John the Divine es «uno de los lugares más amados de la ciudad, sobre todo durante las fiestas», comentó Margaret Hurwitz, cuyo hijo Nicholas de 12 años frecuenta la vecina Cathedral School.
St. John the Divine no es sólo la sede del obispo episcopal de Nueva York, es también un templo de la música donde se realizan una célebre serie de conciertos, y el escenario de pintorescas manifestaciones a caballo entre la religión y el folclore, como la del 5 de octubre, en que animales de todas las razas son llevados a la iglesia para una bendición en honor de San Francisco. Aún no se sabe cuáles fueron los daños sufridos por la iglesia y qué queda aún en pie de la programación de Navidad: «Si es posible mantendremos abierto», dijo Taylor, una vez que las llamas, a media mañana, estuvieron bajo control. Miles de personas visitan diariamente St. John the Divine, indicó el portavoz de la iglesia Jere Farrah. Para Navidad, se celebran allí dos misas que atraen un promedio de 5.000 personas. Hoy, en cambio, centenares de bomberos acudieron a su puesto mientras violentas lenguas de fuego envolvían esculturas góticas de la catedral y una columna de humo negro era llevada por el viento hacia el Upper West Side. Por el momento, indicó el comisario de bomberos Thomas Van Essen, la causa del incendio se desconoce. La iglesia es considerada la más grande catedral gótica del mundo y la tercera iglesia por sus dimensiones después de la basílica de San Pedro en Roma y el santuario de la Virgen en Yamasoukro en Costa de Marfil. (ANSA) *
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