Cayó violador serial que ultrajó a 13 mujeres en la playa de El Pinar
De acuerdo a las informaciones recabadas en medios policiales por LA REPUBLICA, hace exactamente un año el encargado de la referida repartición tomaba conocimiento de una denuncia de violación, presentada por una joven que residía en esa zona del departamento de Canelones.
En las semanas posteriores volvieron a llegar nuevas denuncias de abusos sexuales. Los testimonios aportados por las víctimas registraban varias coincidencias, por lo que los policías sospecharon que se estaba ante un violador en serie que, munido de una navaja, amenazaba a las mujeres y cometía las violaciones.
Ante las reiteradas denuncias, el comisario de la seccional 27ª resolvió integrar un equipo de investigación «con la finalidad de lograr la captura del autor de estos hechos», según señaló la Oficina de Prensa y Relaciones Públicas de la Jefatura de Policía de Canelones, a través de un comunicado difundido ayer.
En ese marco, los agentes Washington Machado y Enrique Olivera, encargados de las averiguaciones, recabaron determinadas informaciones entre las víctimas de los abusos, quienes con sus testimonios permitieron construir un identikit que sirvió para que otras personas aportaran datos sobre el sospechoso.
De esa manera, el pasado lunes los funcionarios policiales obtuvieron una orden de allanamiento e ingresaron a una vivienda ubicada en Colinas de Solymar, a pocos kilómetros de El Pinar, donde fue detenido WMCR, de 18 años.
En el procedimiento incautaron la navaja que, durante los últimos doce meses, había sido utilizada para amenazar de muerte a las mujeres.
Al ser trasladado a la comisaría, el joven confesó que era el autor de las 13 violaciones denunciadas hasta la fecha. Sus víctimas acudieron al local policial de El Pinar, donde nueve de ellas lo identificaron como responsable de los abusos.
En las últimas horas, el juez letrado de Pando, Alvaro González, dispuso su procesamiento con prisión, imputado de «un delito de atentado violento al pudor y dos delitos de violencia privada en reiteración real». Esta tipificación, explicaron las fuentes, se debe a que la mayoría de los delitos los cometió mientras era menor.
Un hombre de playa
El joven, que desde ayer está en la cárcel departamental de Canelones, vivía con su abuela y se dedicaba a realizar «changas». Habitualmente frecuentaba los médanos de El Pinar, donde aguardaba a las jóvenes que posteriormente violaría. La mayor de ellas tiene 28 años, mientras que la menor tiene 13.
Tras exhibir su navaja, obligaba a las jóvenes a desnudarse y luego las violaba, y con el crimen consumado se daba a la fuga. De los 13 casos denunciados, nueve de ellos fueron registrados en jurisdicción de Prefectura Nacional Naval, en tanto que los restantes se produjeron en zona policial, a poca distancia de la rambla.
La mayoría de las violaciones fueron cometidas a la luz del día, y las víctimas eran jóvenes que caminaban por la playa o paseaban a sus mascotas.
Solamente en dos ocasiones utilizó una remera para cubrirse el rostro; en las demás oportunidades, no le preocupó que las aterradas mujeres le vieran la cara, y eso ayudó a que, después de doce meses de andanzas, los policías lo atraparan. *
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