La banda del uniforme policial cometió catorce copamientos
Se trata de los mismos que fueron capturados en Montevideo en la zona de Sayago. Sólo que ahora, en lugar de los once copamientos por los que habían sido procesados, se probó que son autores de otros tres. El primer procedimiento para aniquilar esta tenebrosa organización fue realizado el 25 de octubre por los funcionarios de la Seccional 8ª, de Montevideo.
Como se recordará, pasada la noche del miércoles 24 de octubre, una patrulla avistó en una esquina de Sayago un auto con tres individuos sospechosos en su interior.
Cuando fueron a detenerlos uno escapó, otro fue detenido y el restante, luego de tirotearse con la Policía, se refugió en una casa de la calle Bell, donde tomó de rehén a una señora que tenía a su nieto y otra niña.
Fue necesaria una tarea de paciente parlamento realizada durante 30 minutos por el subcomisario López de la Seccional 8ª, quien finalmente logró convencer al maleante de que se entregara sin lesionar a sus rehenes.
Los dos detenidos fueron derivados a Hurtos y Rapiñas, donde los identificaron como José Luis Quintero Trucido, oriental, soltero, de 28 años y Alvaro Gabriel Cardozo Leal, conociéndose recién en ese momento que se trataba de la banda que cometía asaltos luciendo prendas similares al uniforme policial.
Ambos fueron procesados por tres delitos de copamiento y privación de libertad. Pero en el proceso, se estableció que habían cometido once asaltos. Sin embargo, se supo que Quintero Trucido era un maleante que se había fugado del Penal de Libertad el 20 de diciembre de 2000, donde se hallaba cumpliendo una larga condena por homicidio cometido en 1995.
Tras la fuga, Quintero se refugió en Brasil donde organizó una banda. Pasado un tiempo comenzó a viajar a Montevideo trayendo mercadería de contrabando en un auto de su propiedad. Sin embargo, para aprovechar su estadía en nuestra capital, organizó una banda que empezó a operar haciéndose pasar por policías.
Mediante tal sistema consumaron numerosos asaltos en Montevideo y Canelones, hasta que fueron capturados por los agentes de la Seccional 8ª.
Más asaltos
Los dos pistoleros estaban recluidos en el Penal de Libertad y en el Comcar, incriminados de cometer once copamientos. Pero el personal de Hurtos y Rapiñas de Canelones, enterado de este procedimiento, mantuvo contacto con sus pares de la comisaría de Sayago, a través del comisario Juan Pons, quien estuvo varios años al frente de la Seccional 8ª antes de pasar a cumplir funciones en Canelones.
Recientemente, los efectivos dirigidos por el comisario Víctor Tressa de Hurtos y Rapiñas de Canelones, lograron determinar que también eran autores de otros ilícitos similares en Canelones.
Tras obtener el permiso judicial para retirar de la cárcel a los dos delincuentes éstos fueron sometidos a reconocimiento por parte de las víctimas de tres copamientos, uno en Toledo y los restantes en Sauce y Capitán Artigas. Luego de ser reconocidos por las víctimas, ambos maleantes fueron conducidos ante el juez de Pando, quien los procesó nuevamente por tres delitos de rapiña con privación de libertad y copamiento, lo que se agrega a sus fechorías anteriores.
En consecuencia, los dos maleantes resultaron ser responsables de un total de catorce copamientos. *
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