Cuádruple homicida estaba alcoholizado
Tras la respectiva audiencia judicial, el magistrado maragato actuante decidió imputar al individuo que conducía la camioneta culpable del choque frontal sobre el que se informó ayer. El hombre, de iniciales AJPN, que aún no se ha repuesto de las lesiones también sufridas, fue procesado con prisión por «un delito de homicidio culpable calificado por el resultado: la muerte de cuatro personas y un delito de lesiones culpables, también calificado por el resultado (lesión de dos personas), como autor».
El espantoso accidente de tránsito que acabó con la vida de un matrimonio, uno de sus tres hijos y la abuela de los chicos, y que dejara heridos a los otros dos hermanos un muchacho de 21 años y una niña de 12– se produjo en el kilómetro 31,200 de la Ruta 1. Allí el conductor de la camioneta que presentaba un alto índice de alcohol en la sangre, se cruzó de senda y fue a chocar de frente con el auto en el que viajaba la infortunada familia.
Según la información policial brindada a este matutino, «el homicida tenía 1,23 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando lo permitido es hasta 0,8 miligramos». En torno a esta situación se ha generado en los medios periodísticos de San José un profundo debate del cual participaron médicos profesionales en la temática de accidentes y representantes del municipio, que coinciden en considerar que las leyes uruguayas son muy «laxas» para quienes manejan alcoholizados; salvo en el caso de los jueces, «que cada día son más duros, pero lo son cuando la desgracia ya ocurrió».
Los especialistas señalaron también que existe una verdadera falta de control en rutas y carreteras y que debería efectuarse la prueba de alcoholemia como una obligación casi permanente, «así como es obligación circular con las luces encendidas».
Las últimas informaciones recogidas por LA REPUBLICA en la propia ciudad de Libertad señalan que el padre de familia fallecido, Nelson Rivero Issa, era un conocido taxista de la zona, que el muchacho que conducía el automóvil, Bruno Nicolás, de 21 años, ya está en su casa dado de alta, y que su hermanita María Victoria continúa internada en un sanatorio en San José.
Los otros tres integrantes de la desgraciada familia que murieron en la violentísima colisión fueron la esposa de Rivero, Silvia Barboza Sainz, de 46 años, el hijo de ambos, Germán, de 19 años, y la madre de Rivero, la señora Irma Issa.
El conductor de la camioneta matriculada en Colonia LS 2223 era montevideano, viajaba solo, su nombre es Angel Pereira y tiene 46 años. *
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