Mató a un hombre de un tiro en la cabeza por una bicicleta
En un rápido procedimiento asumido por la División Homicidios fue aclarado en pocas horas el crimen de un hombre de 57 años, ocurrido el jueves último, pocos minutos antes de la medianoche en Jacobo Varela y Rafael Eguren, en pleno barrio Bolívar.
Primeramente intervinieron autoridades de la Seccional 13ª, pero fueron los efectivos de Investigaciones quienes aclararon el caso. De acuerdo a los primeros datos, funcionarios de la citada comisaría fueron informados de que en el cruce señalado se había originado un tiroteo y que allí había una persona gravemente herida a balazos.
Una vez en el lugar, se estableció que Ceterino Eliseo Molina Díaz, oriental, de 57 años, había sido trasladado al Hospital Filtro con una herida de bala en la cabeza. Este hombre falleció a los pocos minutos de registrarse su entrada al referido nosocomio.
En primer lugar, los familiares del occiso señalaron que ellos estaban descansando poco antes de la medianoche cuando sintieron varios disparos de arma de fuego.
Cuando se levantaron a ver lo que sucedía, observaron abundante sangre en el piso de la cocina de la finca y al costado de una mesa de madera. Sobre una de las paredes también había sangre, hecho que permitió establecer que ese fue el lugar donde hirieron al hombre, y en una ventana un orificio provocado por una bala.
La víctima estaba caída y aún con vida, por lo que fue trasladado de inmediato al Hospital Filtro.
Momentos más tarde, al conocerse su fallecimiento, intervinieron los expertos funcionarios de la División Homicidios, quienes establecieron el móvil del crimen y cerca del amanecer capturaron al homicida.
Según se supo, un hermano del matador había vendido una bicicleta al hijo de la víctima, dando una seña de 20 pesos. Al enterarse Molina Díaz, éste les dijo que no iba a pagar más por la bicicleta «ya que seguramente era robada».
El jueves de noche fueron a reclamar por el pago de la bicicleta y ante la negativa de Molina, uno de los reclamantes, que tiene 19 años, le efectuó dos disparos. Uno de los proyectiles impactó en su cráneo y lo hirió de muerte.
El autor, tras admitir el hecho, hizo entrega del arma homicida y el caso pasó a la órbita del juez Penal de 6º Turno. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad