Mil reclusos del Comcar lanzan ultimátum a la Suprema Corte
De llegarse sin respuesta al plazo mencionado, la medida de los familiares será apoyada desde el Comcar por los peticionantes, sin descartarse, según se informó a LA REPUBLICA, otro tipo de iniciativas. Como se recordará, el 1 de setiembre del pasado año, cerca de 1.300 presos del mayor centro de reclusión del país habían iniciado una huelga de hambre en reclamo de soluciones para la falta de condena firme y del cumplimiento del Pacto de San José de Costa Rica, entre otros puntos.
Previo a la medida, otra carta se había entregado ante la alta corte. La huelga duró poco más de 24 horas, según lo explicaron los familiares en la oportunidad, porque se entendió que los ministros se habían comprometido a estudiar la situación y las posibles medidas a adoptar. Sin embargo, desde la magistratura se respondió que la mayoría de los pedidos no estaban a su alcance.
Seis meses después de aquella situación, los presos del Comcar vuelven a plantear sus demandas, dan un plazo de 30 días para tener respuestas favorables, o de lo contrario se comenzará una serie de protestas masivas.
El perdón
El texto de la carta que será entregada hoy, al cual accedió LA REPUBLICA en exclusiva, consta de una introducción por parte de los reclamantes, seguida por las firmas y finalmente explica en cuatro puntos qué es lo que pretenden.
«Señor presidente, señores integrantes de esta alta sede. Humildemente, nosotros, que hoy somos presos, reclusos o como se nos quiera denominar, pero somos padres de familia, hijos, hermanos, ciudadanos, y ante todo seres humanos, deseamos llegar a ustedes para reclamar lo que creemos nos corresponde». Tal el comienzo de la ponencia escrita por los firmantes.
«Estamos privados de la libertad –continúa la carta– y reclamamos una oportunidad comenzando un nuevo milenio. El Año del Jubileo, el perdón. Aquí habemos inocentes, culpables, mal y bien penados y procesados, pero creemos que todo hombre merece una oportunidad. Sabemos que la única justicia perfecta es la de Dios, y no pretendemos que lo sea la del hombre».
«Detrás de cada expediente no sólo está el preso, el imputado. De una forma u otra está toda la familia, la cual muchas veces hasta se destruyen a raíz de este entorno. También sabemos que alguno ha cometido algún delito, pero también sabemos que a veces el perdón puede ser el mejor camino para encarrilar la vida de un hombre o mujer que se equivocó. Nosotros y nuestras familias esperamos con mucha ilusión los pedidos de gracia entregados el 28/8/99, pero nuesta ilusión se desvaneció al comenzar el nuevo milenio».
Los presos explican que «hoy nuestra ilusión vuelve a surgir al saber que la Santa Iglesia pide públicamente un justo perdón para todos nosotros». Los firmantes hacen referencia en este punto al anuncio hecho por el obispado de Salto el pasado 8 de enero, de tratar que la SCJ otorgue «la mayor cantidad de gracia posible a los presos para que éstos recuperen la libertad», tal como lo informara LA REPUBLICA.
«Esperamos y confiamos en que se nos otorgue algún tipo de beneficio que permita reinsertarnos en la sociedad (…) Aquí como en muchos países hermanos se perdonó a genocidas, asesinos que dejaron marcado al país con el triste recuerdo de la dictadura. Se los perdonó aludiendo la reconciliación. (…) Entonces ¿somos nosotros peor que ellos? ¿no marca nuestra constitución que todos los ciudadanos tenemos los mismos derechos». Finalmente el millar de firmantes (de los más de 1.800 presos que conviven en el Comcar) afirma: «sabemos que esta alta sede nos escuchará y buscará la forma de darnos algún beneficio para que esta lucha que hoy comenzamos, con el apoyo de la Santa Iglesia, dé sus frutos».
El petitorio
En cuatro puntos los presos resumen cuáles son sus aspiraciones. Estos son los siguientes: «1) Que se proceda a una revista desfilada y se otorgue tanto a penados como a procesados las más cantidades de libertades que se puedan. 2) que se aceleren los trámites judiciales de todo el que no sea encausado en este beneficio. 3) del punto 1 de este petitorio, si esta alta corte lo cree correspondiente, que se suplante por un beneficio general que puede ser, por ejemplo, los mil días de perdón solicitados por el santo padre. 4) solicitamos, que lo aquí expuesto sea dado a lugar en un plazo no mayor de 30 días a partir de la fecha».
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