Desbaratan en Carmelo organización de narcos
El procedimiento policial se concentró en el allanamiento de dos locales comerciales y un domicilio particular en la mañana de la víspera. El despliegue policial fue de tal envergadura que alteró la tranquilidad del amanecer pueblerino, y sus resultados se convirtieron en el comentario obligado del día.
El duro golpe dado a los traficantes luego de un trabajo de varios meses, encabezado por el comisario de la Seccional 3ª, William Núñez, y su gente, no sólo eliminó una gran boca de distribución regional sino que generó importantes pistas. Estas podrían derivar en el esclarecimiento, de parte de la red de traficantes que ingresa la droga al país.
La pureza del bloque de cocaína incautado (más de un kilo se estima), la pistola calibre 7,65, los cuatro teléfonos celulares y una gran cantidad de apuntes y documentación en poder de la Policía, serían apenas la punta de la madeja con derivaciones hasta ahora insospechadas.
Desde hacía varios meses la Policía local venía siguiendo la pista de uno de los esquemas de distribución de la droga en la zona, luego que la muerte del famoso narcotraficante Lillo Martínez, hace casi un año, dejara un importante vacío en la ordenada estructura de comercialización.
Uno de sus amigos de la época es uno de los siete detenidos, tras constatarse que detrás de la fachada de su comercio funcionaba una de las bocas de distribución regional.
Los pesquisantes determinaron que, una vez fraccionada, la droga era enviada a distintas ciudades de Colonia, e incluso a otros departamentos. Para lograr las capturas fueron necesarios funcionarios especializados y perros de la División de Narcóticos de la policía departamental.
Hasta una anciana
Una septuagenaria, en cuyo domicilio se encontró parte de la droga incautada, estaría participando de la cadena comercial, junto a las otras seis personas, según lo indicaron las fuentes.
Entre las pruebas que permitieron vincular a los detenidos, se encuentra una hoja de LA REPUBLICA que había sido partida al medio, para envolver dos paquetes con droga.
La Policía también tiene en su poder documentos que implicarían a otras cabezas de distribución en los departamentos vecinos, y cuyo contenido permanece en el más estricto secreto policial. Todos estos elementos serán entregados en la presente jornada al juez Carlos Colmenero, que resolverá sobre lo que para la Policía fue «un procedimiento impecable».
Carmelo se había visto hace pocos días sacudida por otro episodio de narcotráfico, cuando la Policía local capturó el 8 de marzo a un individuo requerido desde 1996 por la Justicia de Maldonado, al bajar de una lancha proveniente de Buenos Aires, tal como se informara en exclusiva en la edición del jueves 9.
Con este certero golpe quedó confirmado que esta parte del departamento sigue siendo ruta habitual para el tráfico y distribución de droga en Uruguay.
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