Prevención de Delitos evitó cuantiosa estafa
La pareja uruguaya que intentó el fraude está conformada por una mujer de 37 años y su amigo de 52 años, quienes viajaron a Buenos Aires hace dos meses para contactar a una persona. Esta les entregó el nombre de un abogado argentino, titular de la cuenta y el número de la misma con depósitos a su favor en el Banco Of American de California, Estados Unidos. También obtuvieron una cédula de una ciudadana argentina a la que le cambiaron la foto colocándole la de la timadora uruguaya.
Posteriormente falsificaron la firma del profesional, que había sido funcionario del banco californiano, y enviaron un fax a dicha institución autorizando el traspaso de 157 mil dólares a una agencia bancaria ubicada en Villa Biarritz. La cuenta que permitiría la estafa estaba a nombre de la argentina propietaria de la cédula robada y falsificada. Todo estaba listo y sólo faltaba cobrar la fabulosa suma en la ventanilla.
Sin embargo, una funcionaria del Banco of American californiano, que era amiga del abogado, fue quien recibió el fax pidiendo el traslado del dinero.
La mujer aprovechó la oportunidad para saludar a su viejo amigo radicado en Buenos Aires y de paso comunicarle que la transferencia del dinero ya estaba pronta.
Fracaso
Cuando se lo comentó por teléfono, el abogado le respondió en el acto: «Pero de qué me estás hablando». «Del fax que nos mandaste para transferir 157 mil dólares a tu cuenta en Montevideo», respondió la funcionaria. El hombre dijo que parara el trámite en el acto ya que él no había mandado ningún fax.
El dinero no se movió del banco californiano. Pero quien se movió fue el abogado que viajó a Montevideo para presentar la denuncia ante el comisario Rafael Peña, titular del Departamento de Prevención del Delito.
Las indagaciones realizadas por la policía permitieron saber, por una fotocopia de la cédula, que la cuenta había sido abierta por una mujer argentina. Siguieron indagando en Buenos Aires y allí comprobaron que esa mujer existía, pero la persona que aparecía en la foto era otra. Se supo entonces que habían adulterado la cédula para concretar el fraude.
Los hombres de Prevención de Delitos se instalaron durante cinco días en el banco simulando ser empleados, a la espera de la mujer sospechosa. Finalmente, en la víspera, ella se presentó acompañada por su amigo con la intención de llevarse el dinero. Pero ambos quedaron detenidos en el acto.
Una vez en la Jefatura, se supo que la timadora es LOG, oriental, de 37 años, empleada de un shopping, en tanto que su compañero es un hombre de 52 años que se dedicaba, hasta ahora, a importar perfumes. Ambos quedaron a disposición del Juez en lo Penal de 11º Turno. *
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