Vecinos de Santa Catalina recibieron a autoridades judiciales y policiales

"Los derechos humanos no deben ser para los ladrones"

El próximo mes Stirling cumplirá 200 reuniones con habitantes de distintos puntos de la capital y de Canelones, una iniciativa que lo caracterizó desde que asumió el cargo. Ayer, en el Club Lituano, además del secretario de Estado y el comando policial de la Jefatura capitalina, estuvo presente una vez más el fiscal de Corte, Oscar Peri Valdez, y por primera vez dos fiscales penales (Mirta Guianze y Ana Migues).

Y también participó de la reunión el juez Penal de 8º Turno, Pablo Eguren. Esta es la primera vez que un representante del Poder Judicial «baja a tierra» para escuchar dudas, quejas y propuestas de aquellos para quienes administra justicia. Durante el encuentro se trataron varios temas, algunos de ellos relacionados con aspectos netamente judiciales, pero no hubo ningún interrogante dirigido al magistrado.

Quizá la alusión más directa que haya habido para el juez fueron las palabras de uno de los vecinos, quien luego de expresar su reconocimiento a la labor y los cambios que viene haciendo la Policía –a pesar de la falta de recursos– sostuvo que «los derechos humanos no son para los ladrones, son para todos los vecinos honestos».

Fue la única intervención de los ciudadanos que cosechó aplausos entre sus pares. La afirmación estaba dirigida a todos los dispositivos y mecanismos existentes para respetar los derechos de los delincuentes o presos, y la falta de garantías que existen para las víctimas. También por aquella máxima popular que dice que «los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra».

También hubo reclamos para modificar algunas leyes, precisamente aquellas que consideran como atenuante que una persona dispare o hiere a otra bajo los efectos de drogas y otros factores externos.

Planteos

Previo a que los vecinos hicieran uso de la palabra, Stirling abrió el encuentro haciendo referencia «a la noche excepcional que nos toca vivir», en relación a la posibilidad de que el propio ministro, policías, fiscales y en este caso un juez escuchen los reclamos de la gente.

El secretario de Estado reafirmó su compromiso de continuar este relacionamiento con el fin de recuperar la calidad de vida que se ha ido perdiendo en Montevideo. A medida que los participantes hacían su planteo, el ministro iba dando indicaciones a sus colaboradores para atender personalmente determinados planteos concretos.

Por ejemplo la solicitud de mayor presencia policial de ciertos lugares, el patrullaje a caballo en otros y la necesidad de aumentar el número de policías y móviles que hay en el Cerro, ya que resultan escasos para atender una población que ronda las 180 mil personas. Sobre este punto, el comisario de la Seccional 24ª, Juan José Varela, reconoció las falencias, pero exhortó a los vecinos a comprometerse con el tema de seguridad y a confiar en la Policía.

Por su parte, y en relación a este tema, el ministro expresó que existen problemas presupuestales que impiden hoy por hoy aumentar el número de efectivos en el Cerro y otras zonas de Montevideo, pero adelantó que «estamos procurando soluciones en este sentido». Cabe recordar que por la Ley de Presupuesto se crearon más de mil cargos de agentes, los cuales no pueden ser llenados en su totalidad hasta el año que viene debido al achique presupuestal dispuesto por Economía.

Asimismo, el ministro recibió una carta por parte de una mujer cuyo hijo fue asesinado junto a otro joven en marzo pasado en la fortaleza del Cerro.

Esta señora y la madre del otro fallecido expresaron su incertidumbre por la falta de resultados en las pesquisas, ya que ambos crímenes permanecen impunes. Una de ellas exclamó: «Lo único que sé es que mi hijo esta muerto».

Autocrítica

Teniendo en cuenta las expresiones de aquellas personas que hicieron uso de la palabra, el concepto general fue que la gente necesita confiar en la Policía y está a dispuesta a acompañar el proceso de acercamieno que la fuerza inició, pero también exigió resultados. Salvo los casos en los que las intervenciones se refirieron a crímenes, en las demás se destacó y reconoció el trabajo de la comisaría en este sentido.

Los vecinos también calificaron como muy positiva la participación de integrantes de la Justicia y el Ministerio Público, en el entendido que conocer el pensamiento «del pueblo» –como dijo uno de los oradores– los va a ayudar a interpretar los cambios que vive la sociedad.

Antes de finalizar el acto, el fiscal de Corte expresó su opinión sobre el encuentro y concidió con los vecinos en que escuchar sus posiciones sobre el funcionamiento del sistema penal, les permitirá «acelerar un camino de autocrítica que hemos empezado». Y en referencia al reclamo de proteger los derechos humanos de los ciudadanos honestos o víctimas de hechos delictivos, adelantó que se está trabajando para crear un espacio para realizar denuncias sin posibilidad que las personas sufran presiones o amenazas.

Finalmente, Stirling destacó una vez más la «noche excepcional» de la que estaban siendo protagonistas, definiendo esta forma de buscar soluciones como «bien uruguaya». «A veces las respuestas que nosotros tenemos no son las que ustedes necesitan.

Lo único que les prometemos es seguir trabajando para seguir buscando respuesta a los problemas que ustedes nos plantean». *

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