Banda de argentinos asaltó sucursal BROU de Maldonado
«Desde la detención del narcotraficante Ramón Puente Patiño no se veía un operativo igual», coincidieron los periodistas que seguían los acontecimientos, apostados en los alrededores. Decenas de policías con armas largas y chalecos antibalas estaban ubicados en la calle y móviles policiales, mientras algunos tiradores de elite habían tomado posición en edificios cercanos.
En la sede judicial, la magistrada Fanny Canessa tomaba declaraciones a ME, argentino de 37 años; AC, argentino de 47 años y HAG, uruguayo de 32 años. Los tres fueron detenidos después de asaltar la referida sucursal bancaria. Pero el operativo policial no se montó por ellos, sino por el hermano del uruguayo, un suboficial de la Policía Federal argentina, a quien se presumía cerca, armado a guerra y con la intención de rescatarlos del juzgado, según aseguró HAG que lo haría.
Todos los pasos de frontera uruguayos habían sido alertados sobre el posible intento de fuga del delincuente, quien se desplaza en un vehículo VW Polo azul, con matrícula argentina, ARM 183.
Se trata de individuos calificados como «pesados» en la jerga policial. HAG relató a los investigadores parte de las andanzas y «la impunidad» con que actúa su hermano, que está en actividad, en su país. Los dos argentinos tienen frondosos antecedentes e incluso ME salió recientemente del penal de Devoto.
Este delincuente se desacató ayer al mediodía y rompió todos los vidrios a la entrada de la Dirección de Investigaciones de Maldonado. «Estaba esposado y cuatro policías no podían con él», relató un funcionario. Los efectivos se mostraron asombrados por la preparación y fortaleza física de los detenidos e incluso señalaron que «tienen el cuerpo todo tatuado».
Capturas
El trío fue detenido en la madrugada pasada, aproximadamente a la hora tres, cuando salían caminando por un estacionamiento de automóviles ubicado al fondo de la sucursal bancaria, por calle 18 de Julio. Los investigadores suponen que algún cómplice los aguardaba con auto en los alrededores.
Un policía que se dirigía hacia la Jefatura, ubicada a media cuadra, los vio, sospechó algo raro, les gritó y pidió ayuda. Los dos argentinos fueron detenidos en las inmediaciones del banco en tanto el uruguayo fue capturado un poco más tarde cuando caminaba por la ruta rumbo a Piriápolis.
En esa ciudad tenían su centro de operaciones. Un allanamiento realizado poco después permitió encontrar varios objetos que les pertenecían. Entre ellos un celular clonado y una pistola 9 mm con silenciador.
Por este lado surgió la pista de una posible vinculación al asalto de por lo menos un policía montevideano.
Sin nostalgia
«La noche de la nostalgia» fue disfrutada por miles de fernandinos que concurrieron a alguna de la decena de ofertas que hubo para bailar. También distrajo a muchos efectivos policiales que debieron vigilar calles y locales bailables para evitar problemas. Pero mientras el clima era de nostalgia, desde el balneario cercano un grupo de personas partía hacia la capital departamental con la intención de resolver su futuro.
La fiesta, a esta altura tradicional, fue promovida por el Ministerio de Turismo en la República Argentina, por lo que no extrañó la presencia de turistas de ese origen. En realidad se logró precisar que los delincuentes ingresaron a Uruguay por Salto, el 22 y el 23 pasado. En tanto el suboficial habría ingresado el sábado 25, por lo que se supone era el encargado de esperar a sus cómplices fuera del banco.
Anoche se intentaba reconstruir todos sus pasos. Por lo pronto ya se sabe que ingresaron por el estacionamiento, que se ubica junto a un local político de Jorge Batlle, poco antes de la medianoche y por una ventana del fondo del local bancario. La alarma estaba apagada. Este hecho refuerza la teoría de un asalto entregado.
Un día adentro
El edificio del BROU se encuentra sobre la calle Florida, frente a la plaza de San Fernando, justo frente a la Jefatura de Policía y la Seccional 1ª. Los delincuentes llegaron provistos de sábanas y comida, prontos para pasar más de un día dentro del banco, cuyos interiores no son visibles desde afuera.
También llevaban herramientas que no les fueron útiles, ya que finalmente no lograron su propósito de romper el blindaje de la puerta que da acceso a la bóveda. No se ha informado cuánto dinero contenía.
Sólo alcanzaron a llevarse algunas monedas, los chalecos antibalas y las fusiles de los policías que hacen la seguridad entre semana.
Uno de los detenidos dijo a los interrogadores que «el cana que nos encontró tuvo la suerte que no llevábamos la recortada (N. de Red. Se refiere a una escopeta) en la mano, si no lo quemábamos ahí mismo».
«Procesarlos por idiotas»
La Policía busca a otros dos hombres y a una mujer a los que supone vinculados a la banda. Pero hasta anoche no habían surgido novedades.
En poder de los delincuentes se encontraron varias pistolas, pero no armas largas. «Pensaron que les iba a ser muy fácil todo», dijo a LA REPUBLICA un alto jerarca policial.
«Sin embargo» –agregó– «mostraron tal torpeza que tendrían que procesarlos, además, por idiotas».
Las actuaciones judiciales continuarán en esta jornada. Anoche los delincuentes fueron derivados a tres diferentes reparticiones policiales. *
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