Cayó engranaje uruguayo del poderoso narcotráfico regional
La satisfacción se basa en que se logró la captura de un importante engranaje en el narcotráfico a nivel sudamericano, vinculado a los grandes clanes establecidos en Paraguay y Brasil. Fuentes vinculadas a la lucha antidrogas en la región explicaron a LA REPUBLICA que se lo tenía «marcado» desde hace varios años, pero su importancia en la estructura criminal hacía dificultosa su incriminación.
Incluso, hace seis años, estuvo a punto de ser inculpado cuando fue sorprendido con 180 kilos en una avioneta, en un sonado caso que en 1995 concitó la atención pública. Pero en la oportunidad el piloto de la nave, un militar dado de baja, de apellido Rigali, asumió como suyo el cargamento y liberó de culpa a su jefe.
Pero ahora Orlando Oxandabaratz no pudo eludir responsabilidad. Información obtenida de la Policía del vecino país señala que si bien siempre se estuvo alerta a los movimientos de este individuo, hace tres meses que se inició una investigación concreta ante la importante información obtenida.
La captura
Las pesquisas estuvieron a cargo de la Policía Federal brasileña, que logró establecer el momento de un nuevo movimiento de tráfico de marihuana. El pasado viernes de mañana unos 15 agentes cercaron una finca sita en Vila Damé, localidad ubicada al norte de la ciudad de Bagé (estado de Rio Grande do Sul).
Oxandabaratz estaba acompañado por otro uruguayo (Paulo Eriberto Chaves Fernández), ambos de 43 años y oriundos del departamento de Cerro Largo. El principal imputado intentó una fuga y abordó su vehículo, pero fue apresado luego de embestir a dos móviles policiales. En el interior del inmueble los funcionarios hallaron 556 kilos de marihuana.
Los narcos habían recibido el embarque en la noche del martes pasado y su origen era Paraguay. Oxandabaratz y Chaves se encuentran recluidos en la Presidio Regional de Bagé y afrontan cargos ante la Justicia norteña por «tráfico internacional de drogas». De ser condenados podrían estar de tres a 15 años en prisión, pena que podría incrementarse en sus dos terceras partes.
Engranaje
«Ojalá que pase muchos años en cárcel», comentó una fuente policial a LA REPUBLICA, al referirse a la captura de quien definió como un «pesado» con gran capacidad operativa. Las fuentes indicaron que esta persona internacionalmente está catalogada como un engranaje del tráfico de drogas a nivel del Cono Sur.
Su vinculación tiene origen en la familia Morel, de Paraguay, que se encargaba de la distribución, principalmente de marihuana, en los países de la región. Pero el ahora caído en desgracia, Fernandinho Beira Mar, capo narco de la región, asesinó a los hermanos Morel. Entonces se originó una guerra interna por acaparar los espacios que fueron dejados. La disputa se incrementó cuando Beira Mar fue apresado en Colombia a principios de año.
El método principal empleado por los Morel era el envío de droga por avionetas desde las zonas de Pedro Juan Caballero y Capitán Bado. Esta modalidad vio reducido su flujo ante la serie de hechos relatados. Pero la droga nunca deja de fluir y se abrieron nuevas rutas.
En años anteriores se dieron varios casos de cargamentos de marihuana que llegaban a distintos departamentos de Uruguay por aire.
Las fuentes no pudieron precisar si en esas maniobras estaba metido este narco, pero se recordaron una serie de procedimientos realizados a principios de 1998 en Florida.
De acuerdo a estas versiones, la droga incauta en Bagé tenía como destino el mercado uruguayo.
El detenido en Brasil tiene propiedades en este país, tanto en la frontera, como en Punta del Este y Montevideo. *
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