Uruguayo apresado en Brasil por integrar banda criminal
Una gavilla que hurtaba automóviles en el Estado de Río Grande del Sur y que estaba integrada por un joven de nacionalidad uruguaya acaba de ser desbaratada por la Policía Civil de Livramento en trabajo conjunto con su similar de Santa María.
También se logró la detención de dos policías civiles de Livramento que, en calidad de procesados, fueron trasladados al Centro de Reclusión del Grupo de Operaciones Especiales de Porto Alegre. Carlos H. Benites Fernández, su hermano Heber Nelson, Joao Rocco, Luis A. Fernández, Mauricio Silveira Rizzi, Janaina Trindade, Jairo Gassen da Silva, Cleber dos Santos, Rodrigo Brugmann, Gustavo Benítez Fernández, Gerson Soares Mendes y el uruguayo Glauco A. Pírez, son los detenidos.
Sin embargo resta la captura de otros cuatro componentes de la banda, quienes se encuentran plenamente identificados. Con relación a la nómina de apresados, fuentes de la Policía Civil de Livramento subrayaron que ya fue decretada la prisión preventiva por un período de 81 días según el Código Penal de Brasil. Mientras tanto, la liberación del secreto bancario determinado por la Justicia permitió la detención de dos policías santanenses que habían recibido sendos cheques por la «localización» del automóvil de un profesional de Santa María que, enterado de estos procedimientos, había llegado con interés de recuperar el suyo.
Sobre el local de la Policía Caminera (Rodoviaria), se les apersonaron los citados funcionarios resaltando que si pagaba cinco mil reales, le dirían dónde estaba escondido. Al abonarse el cheque respectivo, el moderno rodado fue localizado en pleno centro de Rivera, en la Plaza Artigas, donde su propietario pudo recuperarlo.
El cheque había sido cobrado por la suegra de uno de los policías brasileños y fue la prueba fundamental para sus encarcelamientos. En cuanto al uruguayo detenido, según las mismas fuentes policiales brasileñas, su función era la de transportarlos a través de la región fronteriza. También fue descubierta en las proximidades de la Línea Divisoria con Rivera una chacra, (de la suegra de uno de los policías) donde procedían a esconder los automóviles y luego de un tiempo en el «congelador» procedían a su comercialización. *
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