Antes había matado a otra hija con un biberón y dijo que fue un accidente

Grave condena para el asesino de Estefani

Tal como lo informamos, se trata de Richard Marcelo Suárez Sandi, de 32 años, el individuo que asesinó a golpes con un garrote a la pequeña Estefani Gisel Bula, de dos años. Su compañera, madre de la niña, recuperó la libertad.

Pero no sólo este caso se le imputa al criminal procesado, sino que el juez Charles le abrió un proceso adjunto por la muerte de una bebita de dos meses, ocurrido hace un mes y medio en su domicilio. Esta niña, que era hija de la pareja, se murió asfixiada con un biberón que el hombre le estaba suministrando. Como la niña no quería ingerir el alimento, el hombre le dejó el biberón en la boca sosteniéndolo con la mano. La pequeña sufrió vómitos y se ahogó pereciendo momentos más tarde, tras ser internada en un hospital.

En la víspera, bajo las órdenes del juez actuante de la causa, doctor Charles, se llevó a cabo la reconstrucción del feroz asesinato de la pequeña Estefani, ocurrido el jueves pasado.

Según lo relatado por Marcelo Suárez, este se hallaba en su casa de la calle Boquerón Nº 65 esquina Julián Laguna, en La Teja, cuando mantuvo una discusión con su compañera. Luego de los gritos, el hombre tomó un palo y atacó a golpes a su mujer. Como la niña lloraba en su cuarto, el criminal, llevando el mismo palo, atacó a golpes a la indefensa criatura provocándole múltiples hematomas y lesiones gravísimas que le causaron la muerte.

El procedimiento inicial fue asumido por personal de la Seccional 19ª, el que acudió a la casa ante el llamado de la madre de la niña al verla desmayada porque, según dijo el hombre, se había caído.

La pequeña fue trasladada de urgencia al Centro Coordinado del Cerro, donde los facultativos establecieron que las múltiples lesiones que presentaba la niña en todo su cuerpo eran el resultado de una golpiza y no de una caída. La pequeña fue atendida con la premura del caso, pero lamentablemente falleció.

Ante este hecho, intervinieron entonces funcionarios de la División Homicidios, quienes detuvieron al sospechoso y a la madre de la criatura.

Una vez en la Jefatura, la madre de la niña confesó que había sido golpeada por su compañero y como la niña lloraba él la castigó con el mismo palo que había utilizado con ella. Interrogado el hombre, éste admitió que la había castigado pero no con la intención de matarla, sino porque lloraba, quedando desde ese momento detenido a la orden del magistrado.

Ayer al mediodía se llevó a cabo la reconstrucción del espantoso homicidio que culminó con el procesamiento del delincuente, a quien el juez le tipificó el delito de «homicidio muy especialmente agravado», lo que podría acarrear una sentencia de hasta 30 años de penitenciaría más 15 años por medidas de seguridad.

Sin embargo, la causa de este hombre podría verse agravada aun más (aunque no existe pena mayor en nuestro país) por el hecho de que el magistrado solicitó antecedentes sobre la muerte, hace un mes y medio, de una pequeña hija de dos meses de la pareja, hecho que fue informado oportunamente por LA REPUBLICA.

En esa ocasión, el imputado y ahora procesado le suministraba una mamadera con leche a la criatura y como la niña no quería ingerir más el alimento, el padre la obligó a tomarlo por la fuerza.

Ello provocó vómitos de la lactante que se ahogó con el líquido falleciendo más tarde. *

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