Hacer la América
El juez penal de 3er. Turno decretó ayer de tarde el procesamiento con prisión de Luis María Caballero Roig, español de 51 años, bajo el cargo de «un delito continuado de estafa» y también de su esposa, María Rosa Melgar Foraster, española, de 42 años, por el mismo delito, pero en calidad de cómplice.
Los hechos que llevan a este matrimonio a la cárcel fue denunciado en su momento por uno de los afectados ante la Seccional 10ª, cuyas autoridades comunicaron la situación a la Justicia. El citado magistrado dispuso entonces que las pesquisas continuaran a cargo del Departamento de Prevención de Delitos.
El demandante había explicado que en un aviso clasificado de los domingos observó una solicitada que pedía personas para ir a vivir a diferentes países de Europa. El trabajo estaba asegurado en todos los casos. Agobiado por la situación económica del país, este hombre, al igual que muchos compatriotas, se trasladaron a la dirección indicada: un garaje ubicado sobre la calle Ramón Fernández y Bulevar Artigas.
La estafa
Cuando el interesado se presentó para acceder a tan tentadora propuesta, quien lo atendió, un hombre con claro acento ibérico, le detalló que representaba a la empresa Fénix, con presencia en varios países de la Comunidad Europea a través de filiales. El rubro al que se dedicaba supuestamente esta compañía era ramos generales.
A la vez que pintaba un panorama prometedor, el extranjero les hacía saber a los aspirantes que debían presentar un currículum y entregar mil dólares. La suma era para firmar un precontrato que le asegurara a Fénix su interés y según se les manifestaba le devolverían el monto una vez que el contrato final fuera suscrito.
Hacía tres meses que el matrimonio se había instalado en el país para desarrollar el delito. Habían venido con esa clara intención y pensaban fugar una vez obtenidos 500 mil dólares, es decir estafar a 500 uruguayos con ganas de viajar al viejo mundo a mejorar su calidad de vida.
Pero al impulsor de la denuncia no le cerró que las fechas para rubricar el contrato definitivo se pospusieran permanentemente, alegando cuestiones de burocracia en los países a donde debía viajar cada uno de los que se presentaron. Y fue entonces que dio aviso a la Policía. Las autoridades de Prevención de Delitos decidieron enviar a policías encubiertos al garaje de Ramón Fernández.
Presos
Los funcionarios realizaron el trámite previo y a la hora de tener que entregar la importante suma requerida, el español fue detenido y conducido a la dependencia. Allí reafirmó una y otra vez su relación con la empresa Fénix, pero entonces las autoridades le dijeron que ya habían establecido contacto con la Policía europea y que tal compañía no existía, ni siquiera en Luxemburgo.
Comunicada la situación al magistrado, este extendió una orden para allanar el domicilio que ocupaba la pareja en la calle José Scosería, deteniéndose a la mujer e incautando numerosos papeles que testimoniaban la farsa que habían montado.
Ambos negaron en primer momento cualquier intención de estafar a los orientales, pero finalmente, y ante el cúmulo de evidencias recabadas, tuvieron que confesar.
Y en este contexto explicaron cuál era su plan y que hasta el momento llevaban inscriptas 200 personas, aunque no todas ellas habían llegado a abonar los mil dólares.
En la calle Scosería, los actuantes secuestraron también la documentación de los implicados, 7.390 dólares, 909 pesos, y un cheque por 13.500 pesos. El trabajo desarrollado por la repartición dependiente de la Dirección de Investigaciones impidió que el timo se concretara y frustró los planes de los españoles que habían llegado con el propósito de hacerse la América. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad