Conmoción en Colonia Nicolich
El aparato cayó a cuatro metros de una casa y quedó incrustado en un camión. A pesar del impacto, los pilotos y los dos pasajeros sobrevivieron. Al anochecer, la avioneta bimotor «Pipper Azteca» con la matrícula CXBLM partió desde el aeropuerto de Tacuarembó en dirección a la base de Carrasco. El taxi aéreo era guiado por los pilotos Nelson Ibaldi y Carlos Subeges, acompañados por una ciudadana argentina de 39 años, identificada como Marta Ruiz, y el ingeniero Fernando Etcheverry.
Sobre las 21 horas, cuando se encontraba a diez minutos de la pista de aterrizaje de Carrasco, la nave desapareció de los radares.
Segundos después rozó un árbol y se precipitó a tierra, impactando en el frente de una vivienda ubicada en la calle José Pedro Varela de la localidad de Colonia Nicolich, a la altura del kilómetro 22 de la Ruta 101.
Anoche, los técnicos de la Fuerza Aérea no sabían explicar las causas del accidente. La escena, coincidieron en señalar los vecinos, era dramática. «Estábamos tomando mate y mirando televisión junto a mi señora y mis hijos.
De repente sentimos el estruendo, y cuando salimos observamos que una avioneta había partido al medio el camión de mi vecino», relató, todavía alterado, William Gopar, propietario de la finca ubicada a unos cuatro metros del lugar del accidente.
Su auto, estacionado al lado del pesado rodado, también fue alcanzado por el aparato. Asimismo, un hierro de la nave voló unos cuarenta metros e impactó contra otro coche.
Gopar fue uno de los primeros vecinos que trató de ayudar a las cuatro personas que estaban en la destrozada máquina. En medio de la tensión, el piloto y el copiloto debieron ser rescatados de entre los hierros por los bomberos que arribaron minutos más tarde.
«No paraban de gritar y había sangre por todos lados», relató Gopar.
Milagro nocturno
A las 21 y 30, el Ejército, la Policía, los Bomberos, la Fuerza Aérea y el Centro de Operaciones Especiales (COE) del Aeropuerto de Carrasco participaron en el operativo montado en la zona. Los vecinos, asombrados por lo ocurrido, rodearon el lugar, sobrevolado por helicópteros. A pesar del ruinoso estado en que quedó la avioneta, los ocupantes experimentaron lesiones que no ponen en riesgo sus vidas. Según informaron anoche fuentes policiales, el piloto resultó politraumatizado grave, se quebró ambas piernas y perdió el conocimiento. En estado delicado fue trasladado en un helicóptero de la Fuerza Aérea al Hospital Policial. Mientras tanto, el copiloto experimentó fractura de costillas y de pierna izquierda, al tiempo que la ciudadana argentina sufrió un traumatismo de cráneo y cadera y se cortó el cuero cabelludo, por lo que también fueron derivados a ese nosocomio. Por su parte, el ingeniero Etcheverry resultó ileso. Según los testigos, salió caminando. *
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