Homicidios capturó al asesino del sereno; confesó además más de 20 rapiñas

La suerte de El Rana terminó

Pocos días después que un sereno fuera ultimado a balazos en un intento de rapiña el pasado 13 de junio, la División Homicidios ya había individualizado al asesino. Su víctima había sido en vida Juan Andrés Alvez, de 55 años, que sobre las seis de la mañana terminó su trabajo y se dirigía a la parada de ómnibus para regresar a su casa.

Pero antes que esto ocurriera, en Oncativo y Camino Carrasco, fue interceptado y al intentar evitar el asalto lo ejecutaron a sangre fría. Homicidios supo entonces que el matador era Raúl Marcelo Sellanes Jara, oriental, de 24 años, y con varios antecedentes en su haber. En su ambiente es conocido como El Rana.

Pero su captura no fue tan fácil como su identificación. El lunes 25 de junio los funcionarios realizaron un allanamiento en las inmediaciones de la Cruz de Carrasco. El delincuente se había ido de ahí horas antes, pero había dejado algunos elementos del sereno, por ejemplo la matera.

Pocos días después se realizó otro allanamiento, que tampoco permitió detener al asesino. Junio ya estaba terminando y la detención del homicida se había convertido en un tema prioritario para las autoridades. Más aún cuando se tenía la información de que estaba cometiendo rapiñas casi de manera diaria, por lo cual el temor de que se cobrara otra vida crecía a medida que pasaban los días.

La hora final

Fuentes policiales explicaron que ayer de mañana se logró finalmente su captura, en una zona marginada sita en Puntas del Indio y Paiva, ubicada detrás de la Cruz de Carrasco y cerca de los depósitos de basura de la Intendencia.

Cuando los actuantes llegaron al lugar el delincuente comenzó a disparar contra ellos, y al verse rodeado tomó de rehén a un niño. Pedía que no lo mataran; después se entregó y le incautaron una pistola calibre 22 que venía usando para las rapiñas. El arma homicida, un revólver calibre 38, estaría en poder de su socio, un joven de 22 años sobre quien ya pesa un pedido de captura a nivel nacional.

Cuando lo trasladaron a la dependencia actuante comenzó a ser indagado en torno al crimen. Ante las evidencias que los investigadores ya habían reunido, El Rana confesó los hechos con lujo detalles. Y dijo más.

Durante el mes exacto que estuvo prófugo, el peligroso delincuente no paró más de 24 horas en un mismo lugar. Sabía que la Policía estaba tras sus pasos. Incluso a veces durmió al descampado.

Las fuentes dijeron que al cierre de la presente edición el asesino ya llevaba confesadas casi treinta rapiñas. Unas 22 en Montevideo y otras cinco en Canelones. El jueves dio su último golpe en la ciudad de La Paz en aquel departamento.

El criminal incluso aportó fechas y los objetivos que tuvo, lo cual permitió que ya en la pasada jornada los funcionarios de Homicidios lograran recuperar dos motos.

El individuo se encuentra bajo la órbita judicial, esperándole varios años tras las rejas. Además de los cargos por homicidio, y por múltiples rapiñas, Sellanes Jara debe terminar de cumplir las cuentas que tenía con la sociedad. Al momento de matar al sereno el 13 de junio estaba prófugo de la Cárcel de Canelones.

En la presente jornada declara ante el juez y los actuantes no descartan que sigan recuperándose valores, o contactando a damnificados por el accionar del peligroso delincuente al que le llegó la hora.*

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje